e-issn 2215-4812 santiago, 168, 2026
Artículo de Investigación
Enrique Juan Marañón Reyes, un maestro que ilumina los caminos
Enrique Juan Marañón Reyes, a teacher who lights the way
Enrique Juan Marañón Reyes, um professor que ilumina o camino
Ricardo Hodelín Tablada*, https://orcid.org/0000-0001-8619-0914
Hospital Provincial Docente Clínico Quirúrgico “Saturnino Lora”, Santiago de Cuba, Cuba
*Autor para correspondencia: rhodelintablada@gmail.com
RESUMEN
La investigación estudia la vida y obra de Enrique Marañón Reyes. Se aplicó una metodología descriptiva con enfoque cronológico y cualitativo, apoyada en los métodos análisis-síntesis, histórico-lógico y revisión documental, lo que permitió triangular información y ofrecer una visión con veracidad científica. Los resultados evidencian que nació en Santiago de Cuba el 27 de marzo de 1941. Desde sus años de estudiante universitario marcó su compromiso con la Revolución, fundador de la Asociación de Jóvenes Rebeldes. Graduado de Ingeniero Eléctrico, desarrolló una ascendente carrera científica hasta alcanzar el Doctorado en Ciencias Técnicas. Fue rector durante más de veinte años; con su esposa Miriam creó una familia de la que cuidó con celos. Presidente de la Filial Sur Oriental de la Academia de Ciencias de Cuba. Falleció el 26 de febrero de 2026, sus enseñanzas, su obra y su legado imperecedero permanecerán como luces para iluminar todos los caminos.
Palabras clave: Academia de Ciencias de Cuba, ingeniería eléctrica, maestro, procesamiento de imágenes, rector.
ABSTRACT
This research examines the life and work of Enrique Marañón Reyes. A descriptive methodology with a chronological and qualitative approach was applied, supported by analysis-synthesis, historical-logical and documentary review methods, which enabled the triangulation of information and provided a scientifically accurate account. The findings show that he was born in Santiago de Cuba on 27 March 1941. From his university days, he demonstrated his commitment to the Revolution, founding the Association of Young Rebels. After graduating as an Electrical Engineer, he pursued a distinguished scientific career, eventually obtaining a Doctorate in Technical Sciences. He served as rector for over twenty years; with his wife Miriam, he raised a family whom he cherished deeply. He was President of the South-Eastern Branch of the Cuban Academy of Sciences. He passed away on 26 February 2026; his teachings, his work and his enduring legacy will remain as beacons to light the way forward.
Keywords: Cuban Academy of Sciences, electrical engineering, teacher, image processing, rector.
RESUMO
A investigação estuda a vida e a obra de Enrique Marañón Reyes. Foi aplicada uma metodologia descritiva com enfoque cronológico e qualitativo, apoiada nos métodos de análise-síntese, histórico-lógico e revisão documental, o que permitiu cruzar informações e oferecer uma visão com rigor científico. Os resultados revelam que nasceu em Santiago de Cuba, a 27 de março de 1941. Desde os seus anos de estudante universitário, marcou o seu compromisso com a Revolução, tendo sido fundador da Associação de Jovens Rebeldes. Licenciado em Engenharia Elétrica, desenvolveu uma carreira científica ascendente até alcançar o Doutoramento em Ciências Técnicas. Foi reitor durante mais de vinte anos; com a sua esposa Miriam, criou uma família da qual cuidou com zelo. Presidente da Filial Sudeste da Academia de Ciências de Cuba. Faleceu a 26 de fevereiro de 2026; os seus ensinamentos, a sua obra e o seu legado imortal permanecerão como luzes para iluminar todos os caminhos.
Palavras-chave: Academia de Ciências de Cuba, engenharia elétrica, mestre, processamento de imagens, reitor.
Recibido: 18/4/2026 Aprobado: 5/5/2026
Introducción
Las historias de vida constituyen referentes importantes para encontrar asideros que sirvan de ejemplos y permitan a las nuevas generaciones emprender sus tareas y responsabilidades. Enrique Juan Marañón Reyes transitó con éxito por las diferentes etapas de su vida. Nacido en una familia humilde, creció en los primeros años de la Revolución, fue fundador de la Asociación de Jóvenes rebeldes (AJR) y luego de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC). Unido a su desarrollo político se formó como Ingeniero Eléctrico y alcanzó el grado científico de Doctor en Ciencias Técnicas, múltiples responsabilidades políticas y administrativas no disminuyeron al hombre de ciencia que no abandonó nunca la docencia universitaria ni las investigaciones científicas.
El objetivo de esta investigación es analizar la vida y obra de Enrique Juan Marañón Reyes a partir de una solicitud realizada al autor para recordar al célebre «Rector de rectores». En consecuencia, se escribió una semblanza que fue leída en ocasión del homenaje postmorten ofrecido al Dr. C. Enrique Juan Marañón Reyes por la Filial Sur Oriental de la Academia de Ciencias de Cuba; el acto se realizó en el Salón del Rectorado de la Universidad de Ciencias Médicas de Santiago de Cuba el 25 de marzo de 2026. El documento inicial, enriquecido por las investigaciones realizadas posteriormente, se ofrece al lector como digno homenaje a una vida íntegra donde el laboreo constante fue su principal premisa.
MATERIALES Y MÉTODOS
Para estudiar la vida y obra de Enrique Juan Marañón Reyes se aplicó una metodología descriptiva con enfoque cronológico y cualitativo, apoyada en los métodos análisis-síntesis, histórico-lógico y revisión documental, lo que permitió triangular información y ofrecer una visión con veracidad científica. Este proceso permitió recopilar información importante que se analiza en el trabajo. El método histórico-lógico permitió la comprensión del crecimiento cronológico del profesor Marañón desde sus años de estudiante universitario hasta su vida laboral como rector por más de veinte años.
Se realizó un trabajo de campo en la búsqueda de exalumnos, compañeros de trabajo subordinados y otros conocidos. Se insistió en la necesidad de que los entrevistados dieran sus testimonios destacando características que signaban la singularidad del sujeto de investigación. Se trianguló toda la información recibida para arribar a conclusiones convincentes. Este examen permitió reconstruir la participación del profesor Marañón en las diferentes tareas que le fueron encomendadas demostrándose su participación directa en las mismas.
Por su parte la revisión documental de fuentes secundarias fue esencial para obtener información fidedigna permitiendo establecer un marco interpretativo que facilitó el análisis crítico de los datos recopilados. El tratamiento de la información se realizó mediante técnicas de análisis de contenido orientadas a identificar regularidades, temas recurrentes y patrones en la actuación sistemática del sujeto investigado. Se prestó especial atención a los elementos que demostraban la conducta cívica, el apego a los principios, sus dotes de investigador y de dirigente. De igual forma se procedió a la contextualización de cada evento analizado, con el objetivo de evitar interpretaciones aisladas y favorecer una compresión integral del sujeto estudiado.
Finalmente este enfoque metodológico permitió articular el análisis empírico con la reflexión teórica posibilitando una síntesis integrativa de los resultados y una interpretación fundamentada del papel desempeñado por el sujeto objeto de estudio en sus múltiples facetas de profesor, rector, investigador, dirigente partidista y ser humano sencillo apreciado por todos.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
El autor del artículo confiesa que sintió preocupación cuando le solicitaron que hiciera una reseña sobre la obra científica del profesor Enrique Marañón Reyes; en realidad no podía decir que estuviera entre sus alumnos del alto centro docente al que dedicó su vida, decidió hacerlo desde sus remembranzas, desde el compromiso con un hombre al que recordaba siempre dedicado con pasión a sus tareas.
Nacido en Santiago de Cuba el 27 de marzo de 1941, creció en una familia amorosa con raigal educación cívica donde sentarse juntos a la mesa para almorzar, cenar y conversar un rato era obligación y placer; costumbres que incorporó Enriquito (como le llamaban) para su familia futura. Su padre, amigo y confidente, fue excelente artista plástico quien nunca comercializó sus obras. Marañón fue aquel adolescente que saltó de pinceles y lienzos a la efervescencia revolucionaria de los años sesenta y setenta en un país que se dispuso a cambiarlo todo o casi todo. En las prácticas de judo lucía siempre un kimono japonés que pronto cambió por el color verde encendido de la Patria al incorporarse a la Escuela de Morteros ubicada en Matanzas (ver figura 1).

Figura 1. En la Escuela de Morteros, Matanzas, en 1960. Enrique Marañón es el primero que está de pie, de derecha a izquierda. Cortesía del ingeniero Octavio Portuondo Botta, el segundo que está de pie.
Graduado de Ingeniero Eléctrico, desarrolló una ascendente carrera científica hasta alcanzar el Doctorado en Ciencias Técnicas en la Universidad Técnica de Praga, Checoslovaquia, Profesor Titular y Consultante. Se desempeñó como técnico dibujante del Ministerio de la Construcción, Director de la Planta de Televisión Provincial, Jefe del Departamento de Electrotecnia Básica, Director de la Escuela de Ingeniería Eléctrica de la Universidad de Oriente (UO), Decano de la Facultad de Tecnología, Vicerrector Docente de la Universidad de Oriente y Rector de la propia institución por más de 20 años (ver figura 2). Asimismo, fue representante del Ministerio de Educación Superior (MES) en Brasil con rango diplomático de Primer Secretario de la Embajada de Cuba en ese país, y Director del Centro de Estudios de Neurociencias y Procesamiento de Imágenes y Señales (CENPIS).

Figura 2. El rector Enrique Marañón en al acto por el 30 aniversario de la fundación de la Universidad de Oriente, año 1977
El 20 de febrero del año 2020 se realizó una singular actividad auspiciada por la Dirección de Extensión Universitaria de la UO. A través de su Observatorio Cultural Cénit el espacio Ciencia en la Mira, convocó con el tema «El amor y las ciencias» a un grupo de parejas unidas en la ciencia y en el amor. Ahí estaban Marañón y su esposa Miriam. Con un brillo especial en sus ojos Miriam contó de aquel joven educado, bien vestido, que pasaba con frecuencia por su portal, hasta que un día se detuvo y le propuso conocer la primavera; ella no habló, solo le ofreció su mano izquierda porque estaba más cerca del corazón; él la tomó nervioso y juntos caminaron a conquistar el canto de los pájaros, las flores y todos los colores de la primavera.
Por su parte Marañón relató de sus desvelos desde su posición de rector, él sabía que su esposa era una mujer de ciencia, y claro está le preocupaba que fuera vista como «la esposa del rector». Con maestría de orfebres, juntos crecieron, decidieron quedarse en esta ciudad porque las aguas del Caribe son aguas sagradas, las aguas del Caribe son las lágrimas de los esclavos y las algas sus gritos, entre las aguas azules están los secretos del Caribe (Cause, 1987). Esas aguas limpiaron los caminos por donde Miriam pasó, desenvainando sus mejores armas hasta convertirse en una mujer de ciencia.
El 27 de noviembre de 1981 se realizó un acto en la Universidad de Oriente en la que el doctor Manfred Schelzel, miembro del Consejo Científico de la Universidad de Wilheilm Pieck, de Rostock, antigua República Democrática Alemana (RDA), hizo oficial el acuerdo de la universidad de otorgar el grado científico de Doctora en Ciencias Económicas a Miriam Cardonne Molina; así se convirtió en la primera mujer en alcanzar este grado científico en Cuba. En su discurso de presentación significó que la investigación de la homenajeada, Organización del movimiento interno de contenedores en la República de Cuba, sirvió para la preparación de cuadros de los países en desarrollo. Luego Miriam se destacó en la dirección de la Facultad de Ciencias Económicas y en la Vicerrectoría de Investigaciones y Postgrado de la UO (Villalón García y Fleitas Salazar, 2009).
De los múltiples proyectos que lideró el profesor Marañón, destacan dos: el primero relacionado con la detección y predicción de descargas epilépticas no convulsivas, en pacientes ingresados en Unidades de Cuidados Intensivos; el segundo apuntó hacia la búsqueda de biomarcadores en el electroencefalograma para la detección precoz de demencias. Ambos son particularmente relevantes, de amplia aplicación social, y en sus diseños metodológicos sobresale un estricto apego a las normas de investigación, desde la selección de las muestras hasta el análisis estadístico planificado. Son, sin dudas, investigaciones de alta veracidad científica, a la altura de los resultados actuales sobre estos temas (Freedman et al., 2025; Li et al., 2025).
El doctor Marañón fue docente universitario por más de 50 años. En pregrado fue profesor de diversas asignaturas y participó en la formación de alumnos ayudantes. Impartió numerosos cursos postgrado y publicó artículos científicos en revistas de impacto. Miembro de la Asociación Cubana de Reconocimiento de Patrones, miembro de de la Sociedad Cubana de Bioingeniería, revisor de las Revistas RIELAC y Biomedical Signal Processing and Control de la editorial Elsevier. Participó como tribunal en defensas de doctorado en temas de electrónica y telecomunicaciones. Presentó múltiples trabajos en eventos científicos nacionales e internacionales y registró dos softwares. Tutor de trabajos de curso, trabajos de culminación de estudios o diploma, tesis de maestrías y doctorados, miembro del claustro de los programas de maestría y doctorado en Ingeniería Biomédica.
En uno de los viajes a la capital, el autor de esta semblanza quedó impresionado por los conocimientos del profesor Marañón sobre la tesis doctoral de su hija Tatiana; era un tema alejado de sus principales rubros investigativos, y el profesor Marañón lo dominaba con maestría. Los académicos compartían y aprendían de sus interesantes pláticas (ver figura 3). Es que para él la familia era algo fundamental, el regazo familiar le era necesario, imprescindible (ver figura 4). Con frecuencia llevaba a Miriam a las actividades de la Filial, la sentaba a su lado, la cuidaba; se sentía entre ellos el mismo amor que desde hace tantos años los unió, por primera vez, cuando fueron juntos a conquistar la primavera.
Figura 3. Durante un pleno de la ACC el profesor Marañón comparte con los académicos, de izquierda a derecha, Roberto Pérez Rodríguez, Ricardo Hodelín Tablada y Liliana Gómez Luna.
El «Rector de rectores», como se le conoce en la comunidad universitaria no abandonó nunca la docencia, a pesar de sus múltiples cargos directivos mantuvo siempre sus clases de pregrado; para él la enseñanza era ante todo una obra de infinito amor (Martí Pérez, 1886). Los dirigentes estudiantiles y otros estudiantes no dudaban en tocar a su puerta, seguros de que encontrarían soluciones a sus planteamientos. Era frecuente su presencia en cónclaves científicos y otras actividades extracurriculares, acompañaba a sus alumnos en las largas caminatas durante días de la defensa y bastiones universitarios; aplaudía con entusiasmo los logros deportivos de los mambises y las presentaciones artísticas en las galas universitarias.

Figura 4. Enrique Marañón comparte en familia con su esposa y con su hija.
De relevancia especial para la historia de la ciencia en Santiago de Cuba fue la defensa del grado científico de Doctor en Ciencias del Dr.C. Juan Bory Reyes. El acontecimiento, ocurrido el 11 de diciembre de 2009 en el salón B de la sede Mella de la UO, fue el primero de su tipo en la ciudad. Con su defensa Bory Reyes se convirtió en el segundo matemático cubano que defendía su tesis de Doctor en Ciencias en el país. Sobre el acontecimiento expresó Marañón: “[…] yo creo que el acto de defensa doctoral fue un acto trascendente para la universidad y creo que trascendente para la ciencia en Cuba […] el doctorado de primer nivel es un doctorado de banda estrecha y el doctorado de segundo nivel es un doctorado que cubre un área de la ciencia más ancha” (Villalón García, 2016).
Desde sus años de estudiante universitario marcó su compromiso con la Revolución; fue dirigente de la FEU en la Escuela de Ingeniería Eléctrica de la UO y delegado de Aula en la Universidad de La Habana. Fundador de la AJR en la Escuela de Ingeniería Eléctrica y su Primer Secretario General. Fue militante de la UJC desde su fundación. Militante del Partido desde 1967; en esta organización ocupó diferentes cargos, escaló hasta miembro del Comité del PCC en la UO y Secretario General. Fue miembro del Comité Provincial del PCC durante varios mandatos, llegó a ser capitán de la reserva.
En agosto de 1976 integró la Comisión de Estructura del MES cuyo trabajo, según la Ley 1307 del Ministerio de Educación Superior, determinó la multiplicación de la Universidad de Oriente en ocho nuevos centros distribuidos por todo el territorio oriental del país (Villalón García y Fleitas Salazar, 2009). Casi veinte años después, en septiembre de 1995, inauguró, en su condición de rector, el Centro de Estudios de Eficiencia Energética de la Universidad de Oriente (CEEFE) (Villalón García y Fleitas Salazar, 2009). Desde los años 90 del siglo pasado se apasionó por las Neurociencias; en Venezuela dirigió dos tesis de maestría sobre la interfase cerebro-computadora (ver figura 5), sus conocimientos del tema estaban siempre actualizados (Rosenfeld, 2024). En aquel país no ofreció objeción el académico al tener que dormir en una hamaca.
Figura 5. En Venezuela, año 2012, el profesor Marañón da lectura al informe del tutor durante la defensa de una tesis de maestría. Sentados de izquierda a derecha Rubén López Noa, Miriam Marañón Cardonne y Fernando Valdés Pérez. Cortesía de Fernando Valdés Pérez.
Entre las tareas principales desarrolladas como presidente de la Filial Sur Oriental de la Academia de Ciencias de Cuba destacan su trabajo para la incorporación de jóvenes asociados y el incremento de la membresía de la ACC con profesionales del territorio oriental del país. Su iniciativa de las puertas abiertas extendida a los jóvenes de preuniversitario fue muy bien acogida y planificó con esmero que todas las áreas del conocimiento estuvieran representadas. Se preocupó por estrechar los vínculos con las entidades científicas de los territorios de Santiago de Cuba, Guantánamo y Granma, y por mantener un ambiente científico y cordial entre los académicos.
Martí escribió que “honrar a los que cumplen con su deber es el modo más eficaz que se conoce hasta hoy de estimular a los demás a que lo que cumplan” (Martí Pérez, 1890, como se cita en Valdés Galarraga, 2002). El profesor Marañón por su capacidad científica y su sencillez humana recibió múltiples galardones, entre otros: Distinción por la Educación Cubana, Distinción Rafael María Mendive, Distinción Raúl Gómez García, Distinción por la cultura nacional, Medalla José Tey, Orden Frank País García de 1º y 2o grado, Profesor de Mérito de la Universidad de Oriente, Distinción Juan Tomás Roig, Doctor Honoris Causa en Ciencias Técnicas por la Universidad de Oriente (ver figura 6), Orden Carlos J. Finlay, Reconocimiento del Ministerio de Educación Superior (MES) por Su Contribución al Desarrollo del Programa de Computación en la Educación Superior Cubana, Reconocimiento del MES por su Fructífera Labor en el Desarrollo de la Educación Superior Cubana, Académico de Honor de la Academia de Ciencias de Cuba y Orden Lázaro Peña de 3er grado.

Figura 6. El profesor Enrique Marañón recibe el título de Doctor Honoris Causa en Ciencias Técnicas por la Universidad de Oriente, a su derecha la Dr.C. Martha del Carmen Mesa Valenciano, viceministra primera del MES, a su izquierda la Dr.C. Diana Sedal Yanes, rectora de la UO.
Asimismo les fueron conferidas: Medalla Servicio Distinguido de las FAR, Medalla Combatiente de la Producción y la Defensa, Medalla V Congreso de la FEU, Placa Conmemorativa 500 años de la ciudad de Santiago de Cuba, Distinción 28 de septiembre, Placa Conmemorativa 75 aniversario de la Universidad de Oriente, Placa Conmemorativa por el 55 aniversario del SNTECD, Personalidad científica de la provincia Santiago de Cuba, Sello XX Aniversario de la Educación Superior Cubana, Sello por la Extensión Universitaria Cubana y Placa 30 aniversario del Instituto Superior de Ciencias Médicas de Santiago de Cuba.
En los predios internacionales fue acreedor de la Medalla Dorada de la Universidad Técnica de Praga; Medalla al Mérito de la Provincia de Riobamba, Ecuador; Placa al Mérito de la Escuela Superior Politécnica del Chimborazo, Ecuador; Visitante Ilustre de la Ciudad de Santo Domingo y del Ayuntamiento del Distrito Nacional. Impartió conferencias en universidades y centros de investigación científica de Francia, España, Inglaterra, Alemania, Japón, Suecia, Rusia, República Checa y Eslovaca, Bulgaria, Polonia, Canadá, México, Venezuela, República Dominicana, Ecuador, Nicaragua, Brasil y Bolivia.
El viaje a Japón fue una tarea encomendada por el comandante en jefe Fidel Castro Ruz, para conocer cómo se realizaba la enseñanza de la ingeniería en la tierra del sol naciente. Marañón regresó pletórico de ideas que implementó en Cuba. Paradigma de la transdisciplinariedad y la interdisciplinariedad, era experto en reunir a científicos de diferentes disciplinas en la búsqueda de soluciones a problemas complejos; su capacidad de diálogo científico con alto nivel de actualización y expresado con sencillez extrema era digna de admirar. Pocas veces convocaba a reuniones formales, eran en realidad encuentros de trabajo, fructíferos por su brevedad y la profundidad en el abordaje de los temas. Con Martí, estaba convencido de que “estos tiempos no son para acostarse con el pañuelo a la cabeza, sino con las armas de almohada” (Martí 1891).
Con sano orgullo escuchó el autor los méritos del profesor Marañón en el Pleno de la Academia de Ciencias de Cuba cuando en el año 2019 fue propuesto y aprobado como Académico de Honor. Ese día creció la admiración que, por el profesor, sentían sus coterráneos académicos. En definitiva, la amistad entre el autor de la semblanza y el profesor Marañón más que de palabras, estuvo hecha de momentos, de instantes fugaces, de viajes, de reuniones, de acontecimientos que le hicieron comprender al autor que estaba ante un hombre íntegro, un noble amigo, uno de esos imprescindibles de los que como dijo Bertolt Brecht “luchan todos los días” (Brecht, 1930). En consecuencia se puede expresar: gracias, profesor Marañón, por tu compromiso con las ideas, por tu lealtad a la Revolución, por no abandonar nunca las aulas universitarias, por tu entrega a las ciencias, por tu amor a Miriam.
Al partir físicamente el 26 de febrero de 2026 dejó un profundo vacío. De seguro Miriam, sus hijas y sus nietos le echarán de menos cada día, pero también lo extrañarán sus compañeros de trabajo, sus alumnos, sus amigos, sus vecinos. Cada pasillo de la universidad necesitará sentir el paso del profesor que llegaba con su impecable guayabera a repartir conocimientos y bondades. Los doctorandos necesitarán sus críticas certeras en sus proyectos de Neurociencias y Neurotecnologías. Extrañaremos todos al caballero, al cubano conversador capaz de debatir con franqueza sobre temas políticos nacionales e internacionales.
José Martí publicó en el periódico El Partido Liberal, de México, en marzo de 1890, un interesante artículo que tituló Política internacional y religión, ahí escribió: “[…] debe ser obligatorio el servicio de maestros, como el de soldados: el que no haya enseñado un año que no tenga el derecho de votar” (Martí Pérez, 1890, como se cita en Valdés Galarraga, 2002). Gracias, profesor Marañón, por tus enseñanzas de tantos años, sin dudas, fuiste un Maestro; tu obra, tu legado imperecedero permanecerán como luces para iluminar todo los caminos.
CONCLUSIONES
Las evidencias recopiladas permiten afirmar que Enrique Juan Marañón Reyes encarnó de manera ejemplar los ideales de la Revolución, vinculando su trayectoria estudiantil con un compromiso político y social que se mantuvo inalterable a lo largo de su vida. Su papel como dirigente estudiantil, fundador de organizaciones juveniles y militante activo de la UJC, así como su desempeño como rector durante más de dos décadas, muestran una coherencia entre pensamiento y acción que lo convierten en referente de liderazgo académico y revolucionario.
Asimismo, su legado trasciende la gestión institucional para proyectarse en la docencia, la investigación y la vida cultural de la región oriental de Cuba. La semblanza presentada en homenaje póstumo evidencia que su obra constituye un patrimonio moral y científico que ilumina las nuevas generaciones, reafirmando la vigencia de su ejemplo como guía para el quehacer universitario y para la formación de profesionales comprometidos con la sociedad.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Brecht, B. (1930). Poemas 1913-1956. Brasiliense.
Cause, C. (1987). Balada de un tambor y otros poemas. Unión de Escritores y Artistas de Cuba.
Freedman, I. G., Boncompte, G., Qu, J. Z., Khawaja, Z. Q., Turco, I., Mueller, A., et al. (2025). Anesthesia-induced electroencephalogram oscillations and perioperative outcomes in older adults undergoing cardiac surgery. Journal of Clinical Trial, 102, 111770. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39921932/
Li, C., Wang, X., Deng, M., Luo, Q., Yang, Ch., Gu, Z., et al. (2025). Antiepileptic drug combinations for epilepsy: Mechanisms, clinical strategies, and future prospects. International Journal of Molecular Sciences, 26(9), 4035. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40362274/
Martí Pérez, J. (1886, noviembre 14). Cartas de Martí. La Nación. Editorial de Ciencias Sociales.
Martí Pérez, J. (1891, enero 1). Nuestra América. La Revista Ilustrada de Nueva York. En Martí Pérez, J. (2007), Obras escogidas en tres tomos (Tomo II, pp. 497–504). Editorial de Ciencias Sociales, Centro de Estudios Martianos.
Rosenfeld, J. V. (2024). Neurosurgery and the brain-computer interface. Advances in Experimental Medicine and Biology. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39523287/
Valdés Galarraga, R. (2002). Diccionario del pensamiento martiano. Editorial de Ciencias Sociales.
Villalón García, G. L. (2016). Primicias y curiosidades de las ciencias en Santiago de Cuba (pp. 200–203). Ediciones UO.
Villalón García, G. L., & Fleitas Salazar, C. R. (2009). Cronología del desarrollo de la ciencia y la tecnología en Santiago de Cuba (pp. 43–94). Ediciones Cátedra.
Declaración de conflictos de intereses: El autor declara no tener conflictos de interés.
Declaración de contribución de los autores/as utilizando la Taxonomía CRediT: Ricardo Hodelín Tablada: Conceptualización, Metodología, Investigación, Recolección de datos, Análisis de resultados y Discusión y Redacción del borrador original.
Declaración de aprobación por el Comité de Ética: El autor declara que la investigación fue aprobada por el Comité de Ética de la institución responsable, en tanto la misma implicó a seres humanos.
Declaración de originalidad del manuscrito: El autor confirma que este texto no ha sido publicado con anterioridad ni ha sido enviado a otra revista para su publicación.