e-issn 2227-6513 santiago, Número especial, 2026

Artículo de Investigación

Vivencia subjetiva del duelo en adultos mayores por migración filial: un estudio de casos múltiples en Bayamo, Cuba

Subjective experience of grief in older adults due to filial migration: a multiple case study in Bayamo, Cuba

Vivência subjetiva do luto em idosos por migração filial: um estudo de casos múltiplos em Bayamo, Cuba

Alfredo Damian Pérez Lloret, https://orcid.org/0009-0008-5364-5239

Marcos Enrique Zaldivar Hernández, https://orcid.org/0000-0002-1208-1122

Universidad de Oriente, Facultad de Ciencias Sociales, Departamento de Psicología. Santiago de Cuba, Cuba

Autor para correspondencia: alfredamian003@gmail.com

RESUMEN

La presente investigación analiza la vivencia subjetiva del duelo por migración filial en adultos mayores de Bayamo, Cuba. Se empleó un enfoque cualitativo con diseño fenomenológico y estudio de casos múltiples. La muestra estuvo conformada por seis adultos mayores de 65 a 75 años, con al menos un hijo emigrado. Las técnicas de recogida de información fueron la entrevista en profundidad, la observación, la técnica proyectiva de los Diez Deseos, y la entrevista semiestructurada a informantes clave. El análisis de los resultados se organizó en torno a cinco dimensiones del duelo: física, cognitiva, afectiva, conductual y social. Los hallazgos revelaron tres tipos de vivencia subjetiva: duelo elaborado, duelo intermedio y duelo complicado. La pérdida ambigua resultó central para explicar la imposibilidad de cierre del duelo. Se concluye que el duelo es un proceso multidimensional modulado por factores protectores y de riesgo, y que requiere de múltiples abordajes para su resolución.

Palabras clave: Adulto mayor, migración, duelo, pérdida ambigua, estudio de casos múltiples.

Abstract

This research analyzes the subjective experience of grief due to filial migration in older adults from Bayamo, Cuba. A qualitative approach with a phenomenological design and a multiple case study was employed. The sample consisted of six older adults aged 65 to 75 years, each with at least one child who had emigrated. Data collection techniques included in-depth interviews, observation, the projective technique of the Ten Wishes, and a semi-structured interview with a key informant. The analysis was organized around five dimensions of grief: physical, cognitive, affective, behavioral, and social. The findings revealed three types of subjective experience: elaborated, intermediate, and complicated grief. Ambiguous loss (Boss, 2006) proved central to explaining the impossibility of closing the grieving process. It is concluded that grief is a multidimensional process modulated by protective and risk factors, and that the Ten Wishes technique is a sensitive indicator of its elaboration.

Keywords: Older adult, migration, grief, ambiguous loss, multiple case study.

Resumo

Esta pesquisa analisa a vivência subjetiva do luto por migração filial em idosos de Bayamo, Cuba. Foi utilizada uma abordagem qualitativa com desenho fenomenológico e estudo de casos múltiplos. A amostra foi composta por seis idosos de 65 a 75 anos, cada um com pelo menos um filho que emigrou. As técnicas de coleta de dados incluíram entrevistas em profundidade, observação, a técnica projetiva dos Dez Desejos e uma entrevista semiestruturada com um informante-chave. A análise foi organizada em torno de cinco dimensões do luto: física, cognitiva, afetiva, comportamental e social. Os resultados revelaram três tipos de vivência subjetiva: luto elaborado, intermediário e complicado. A perda ambígua (Boss, 2006) mostrou-se central para explicar a impossibilidade de fechar o processo de luto. Conclui-se que o luto é um processo multidimensional modulado por fatores de proteção e risco, e que a técnica dos Dez Desejos é um indicador sensível da sua elaboração.

Palavras-chave: Idoso, migração, luto, perda ambígua, estudo de casos múltiplos.

Recibido: 25/5/2025 Aprobado: 5/6/2026

Introducción

La migración internacional constituye uno de los fenómenos sociales más complejos y transformadores de las últimas décadas. En el caso de Cuba, si bien la emigración ha sido una constante histórica, en el período reciente ha adquirido una intensidad y unas características particulares que impactan profundamente el tejido familiar y social. La provincia de Granma, y en particular su capital Bayamo, presentan uno de los saldos migratorios negativos más elevados del país, con pérdidas poblacionales concentradas mayoritariamente en adultos jóvenes en edad productiva (Aja Díaz, 2020; ONEI, 2024). Simultáneamente, Cuba experimenta un acelerado proceso de envejecimiento poblacional: al cierre de 2024, las personas de 60 años y más representaban el 25,7 % de la población total (ONEI, 2024). La confluencia de estos dos fenómenos —emigración juvenil y envejecimiento demográfico— ha generado un escenario inédito: un número creciente de adultos mayores que permanecen en el país mientras sus hijos emigran al extranjero, enfrentando la ausencia física de sus seres queridos y, con ella, una compleja experiencia de duelo que aún ha sido escasamente investigada desde una perspectiva psicológica cualitativa.

El duelo, tradicionalmente asociado a la muerte de un ser querido, también puede desencadenarse por pérdidas no mortales como la migración, el divorcio o la separación forzada (Achotegui, 2009). En el contexto migratorio, Boss (2006) acuñó el concepto de pérdida ambigua para describir situaciones en las que el familiar está físicamente ausente pero psicológicamente presente (o a la inversa, físicamente presente pero psicológicamente ausente). Esta ambigüedad genera un estado de incertidumbre permanente que impide la resolución del duelo, ya que no hay un evento claro que marque el final de la relación ni un ritual socialmente pautado para despedirse. En el caso de los adultos mayores con hijos emigrados, esta pérdida ambigua se manifiesta cotidianamente: el hijo no está en la mesa, no acompaña a las consultas médicas, no celebra las festividades, pero continúa siendo una presencia viva a través del teléfono, las videollamadas, los mensajes o las remesas. Esta paradoja —ausencia física con presencia psicológica constante— sume al adulto mayor en una tensión emocional sostenida que puede derivar en afectaciones significativas de su salud mental y calidad de vida (Boss, 2006; Falicov, 2016).

A pesar del creciente interés internacional por el duelo migratorio, la mayoría de los estudios se han centrado en la experiencia de quienes migran, dejando un vacío de conocimiento sobre la vivencia subjetiva de los adultos mayores que “se quedan”. Investigaciones recientes en América Latina han comenzado a explorar las consecuencias psicológicas de la migración en este grupo etario, documentando sentimientos de soledad, abandono, ansiedad, depresión y deterioro de la calidad de vida (Angulo & Celis, 2020; Miranda Martínez & Gamboa Ugalde, 2025; Zaldivar Hernández & Arias Barthelemy, 2025a). Sin embargo, estos estudios han adoptado predominantemente enfoques cuantitativos o mixtos, lo que limita la comprensión de la riqueza y complejidad de las experiencias subjetivas. En el contexto cubano, y particularmente en la ciudad de Bayamo, el estudio del duelo por migración filial desde una perspectiva cualitativa que explore sus dimensiones físicas, cognitivas, afectivas, conductuales y sociales es prácticamente inexistente. Esta carencia es especialmente grave en una provincia como Granma, donde la emigración no es un evento excepcional sino una realidad cotidiana que impregna la vida familiar y comunitaria (Pérez de la Paz & Fernández Díaz, 2018).

Para abordar esta carencia, la presente investigación se propuso analizar la vivencia subjetiva del duelo por migración filial en adultos mayores residentes en Bayamo (Granma), a partir de la comprensión de sus manifestaciones en cinco dimensiones clave. La primera dimensión, física, alude a las somatizaciones y alteraciones corporales (insomnio, fatiga, cambios en el apetito, dolores sin causa orgánica aparente) que pueden expresar el malestar emocional (Parkes & Prigerson, 2010). La segunda, cognitiva, comprende los pensamientos recurrentes sobre el hijo, la rumiación sobre la despedida, la idealización del pasado y la percepción de vacío existencial (Worden, 2018). La tercera, afectiva, se refiere a las emociones predominantes —tristeza, añoranza, ira, culpa, ambivalencia— y a las estrategias de regulación emocional (Stroebe & Schut, 2010). La cuarta, conductual, abarca las acciones concretas vinculadas al duelo, como la conservación simbólica de objetos o habitaciones, la hipervigilancia comunicativa, la evitación de lugares o fechas, y el aislamiento social (Villavicencio, 2008). Finalmente, la quinta dimensión, social, se centra en los cambios en la red de apoyo, la soledad relacional y el impacto del contexto comunitario (Martín Fernández & González Rodríguez, 2019).

El estudio se justifica por varias razones. En el plano teórico, pretende contribuir a la comprensión del duelo migratorio como un proceso multidimensional, poniendo a prueba de manera inductiva los modelos de pérdida ambigua (Boss, 2006) y de tareas del duelo (Worden, 2018) en un escenario no clínico y comunitario. Además, busca identificar posibles tipologías de vivencia subjetiva (elaborado, intermedio, complicado) que puedan servir de base para futuras investigaciones. En el plano práctico, los hallazgos podrán orientar a los profesionales de la psicología, el trabajo social y la geriatría en el diseño de intervenciones psicosociales pertinentes, sensibles al contexto y centradas en las fortalezas de esta población. Asimismo, la investigación pretende visibilizar una problemática que a menudo permanece silenciada por el estigma (“hay que alegrarse de que el hijo haya emigrado”) y por la propia falta de espacios de expresión para los adultos mayores.

Desde el punto de vista metodológico, se optó por un enfoque cualitativo con diseño fenomenológico y estudio de casos múltiples. Este diseño permite captar en profundidad las experiencias singulares de los participantes, respetando su subjetividad y contexto, y facilita la identificación de patrones comunes sin perder la riqueza de las diferencias individuales (Hernández-Sampieri et al., 2014). La elección de Bayamo como escenario responde a su condición de capital provincial con alta tasa de emigración y escasos antecedentes de investigación psicosocial sobre el duelo migratorio. Se espera que los resultados no solo llenen un vacío de conocimiento, sino que también sirvan de referente para otros contextos cubanos y latinoamericanos con dinámicas migratorias similares.

Metodología

La investigación se sustenta en un paradigma hermenéutico con un enfoque cualitativo, empleando un diseño fenomenológico. Se realizó un estudio de casos múltiples con seis adultos mayores de 65 a 75 años, residentes en la ciudad de Bayamo y con al menos un hijo emigrado al extranjero hace más de un año. El muestreo fue no probabilístico e intencional, de casos tipo, seleccionando a los participantes a través de una informante clave (profesora de la Cátedra del Adulto Mayor). Los criterios de inclusión fueron: edad de 65 a 75 años, residir en Bayamo, tener al menos un hijo emigrado hace más de un año y firmar el consentimiento informado. Los criterios de exclusión incluyeron: que el adulto mayor presente deterioro cognitivo severo, padezca una enfermedad neurodegenerativa avanzada y que el familiar haya migrado y regresado.

Las técnicas de recolección de datos fueron: a) entrevista en profundidad (2-3 sesiones por participante, de 60-90 minutos); b) observación no participante en el hogar; c) técnica proyectiva de los Diez Deseos; y d) entrevista semiestructurada a una informante clave para el acceso al campo. El procesamiento de la información se basó en un análisis de contenido con una estrategia de ir de lo manifiesto a lo latente (Krippendorff, 2018). La triangulación de técnicas (entrevistas, observación, Diez Deseos) garantizó la validez de los hallazgos, que también fueron contrastados con los participantes.

Participantes y contexto sociodemográfico:

Los seis participantes fueron adultos mayores residentes en Bayamo, seleccionados intencionalmente de la Cátedra del Adulto Mayor. A continuación se presentan sus características principales (Tabla 1).

Tabla 1. Caracterización sociodemográfica y migratoria de los casos

Caso

Edad

Sexo

Estado civil

Escolaridad

Hijos emigrados

Años de emigración

Frecuencia de contacto

1

72

F

Soltera

Universitaria

2 hijas

6 y 2

Diaria (videollamada)

2

72

M

Casado

Universitario

2 hijos

12 y 9

2 veces/semana

3

66

F

Casada

Universitaria

2 hijos

10 y 8

Semanal

4

67

F

Divorciada

Técnico medio

1 hijo

10

Diaria

5

70

F

Soltera

Universitaria

1 hijo

4

Varias veces/semana

6

68

F

Soltera

Noveno grado

1 hija (con nietos)

3

Diaria

Tres participantes padecen de Hipertensión arterial, dos diabéticas, dos de Diabetes Mellitus, y una con antecedentes oncológicos. Todos pertenecían a la Cátedra del Adulto Mayor, aunque con distintas frecuencias de asistencia. El contexto migratorio de Bayamo, con saldos negativos sostenidos (Aja Díaz, 2020), proporcionó un escenario de alta vulnerabilidad psicosocial.

Detalle del procedimiento analítico:

El análisis de contenido se realizó en tres fases. En la primera fase, se transcribieron literalmente las entrevistas y se elaboraron notas de campo de la observación. Posteriormente, se realizó una lectura de todo el material para obtener una impresión global. En la segunda fase, se procedió a una codificación abierta: se fragmentó el texto en unidades de significado (frases, párrafos o secuencias de diálogo) que hacían referencia a algunas de las cinco dimensiones del duelo (física, cognitiva, afectiva, conductual, social). Por ejemplo, frases como "me duelen las articulaciones desde que se fue" se codificaron como "manifestación física - dolor", y "no puedo dejar de pensar en él" como "patrón cognitivo - rumiación". Se utilizó el software Atlas.ti para gestionar el etiquetado, aunque la interpretación fue manual. En la tercera fase, se agruparon los códigos en categorías emergentes y se realizó un análisis transversal entre casos, identificando patrones comunes y divergentes. La triangulación de investigadores consistió en que dos analistas codificaron de forma independiente una muestra del 30% de los datos, y se calculó un coeficiente de concordancia del 86%. Los desacuerdos se resolvieron mediante discusión hasta alcanzar consenso.

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

El estudio incluyó seis adultos mayores, con edades entre 66 y 72 años, lo que refleja una etapa de vida avanzada en la que suelen incrementarse las necesidades de apoyo emocional y físico. Predominó el sexo femenino (cinco de seis casos), lo que sugiere que las mujeres mayores son más representadas o más vulnerables en este contexto. En cuanto al estado civil, tres participantes eran solteros, dos casados y uno divorciado, lo que evidencia diversidad en las redes de apoyo disponibles. Los solteros, en particular, podrían ser más dependientes del contacto con sus hijos emigrados. Respecto a la escolaridad, la mayoría alcanzó nivel universitario (cuatro casos), lo que refleja un perfil educativo alto, aunque también se registraron niveles técnicos y secundarios.

En el ámbito migratorio, todos los participantes tenían al menos un hijo emigrado, algunos con dos, lo que muestra un fenómeno de migración familiar extendida. El tiempo de emigración varió entre dos y doce años, permitiendo observar tanto experiencias recientes como prolongadas de separación. La frecuencia de contacto fue predominantemente alta, con comunicaciones diarias o varias veces por semana, lo que sugiere que la tecnología (videollamadas, llamadas) mitiga parcialmente la distancia. Sin embargo, algunos casos reportaron contacto semanal o dos veces por semana, lo que puede influir en el impacto emocional y en la vivencia del duelo migratorio.

Las manifestaciones físicas del duelo estuvieron presentes en todos los casos, aunque con distinta intensidad. Los síntomas más frecuentes fueron las alteraciones del sueño (insomnio) y los episodios de llanto fácil al evocar la partida, observados en la mayoría. La somatización se expresó de formas variadas: un caso refirió una erupción cutánea (psoriasis) asociada al momento de la migración, mientras que dos mencionaron haber requerido nuevos medicamentos o ajustes en sus tratamientos crónicos tras la partida de sus familiares. Los casos con mayor elaboración del duelo (dos) presentaron menos quejas somáticas y mejor adherencia al autocuidado, en contraste con aquellos con duelo complicado (dos), quienes mostraron mayor desregulación física y negligencia en la alimentación y en las visitas médicas. En la dinámica de los Diez Deseos, la salud apareció como prioridad en tres casos, pero estuvo ausente en los deseos del resto, lo que refleja diferencias en la valoración subjetiva del bienestar físico frente al impacto emocional de la migración.

Estos resultados coinciden con lo señalado por la OIM (2025) sobre la afectación psicosomática en el duelo migratorio, y confirman la centralidad de las alteraciones del sueño y las quejas somáticas como indicadores físicos clásicos del proceso (Parkes & Prigerson, 2010). El hallazgo más relevante es que la salud física se vuelve una preocupación consciente cuando el duelo ha avanzado hacia la restauración (Zaldivar & Arias, 2025b), mientras que en la fase aguda o complicada puede ser desplazada por la obsesión por el reencuentro (Stroebe & Schut, 2010; Zaldivar & Arias, 2025a).

La dimensión cognitiva fue la más heterogénea y la que mejor discriminó entre los distintos tipos de elaboración del duelo. En los casos de duelo más adaptado (dos), predominaron pensamientos de orgullo por los logros de los hijos, la aceptación realista de la migración como consecuencia de la falta de futuro en Cuba y la esperanza de un reencuentro, ya sea mediado por el cuidado filial en la vejez (uno) o por la comunicación diaria (uno). En los casos de duelo complicado (dos) se observó rumiación patológica, con pensamientos invasivos que ocupaban toda la vigilia (“desde que abro los ojos mis pensamientos están en ellos”, “todo el día pienso en él”), así como la equiparación de la migración con la muerte. La fijación en el pasado mediante la idealización fue común en dos casos. Otro hallazgo relevante fue la presencia de ambivalencia ideológica: un caso expresó sentimientos de “rabia y odio” hacia sus hijas por emigrar a Estados Unidos, en contradicción con su orgullo, mientras que dos reportaron discusiones políticas con sus hijos, evidenciando conflictos de valores.

La técnica de los Diez Deseos resultó especialmente reveladora. Los participantes con duelo más elaborado (dos) presentaron listas diversificadas que incluían salud, seguridad, independencia, relaciones sociales, actividades placenteras e incluso deseos de cambio social (uno). En cambio, los participantes con duelo complicado (dos) mostraron listas reducidas o centradas exclusivamente en el reencuentro (“estar junto a mi hijo”, “verlos y abrazarlos”). Los demás casos se ubicaron en posiciones intermedias. Estos resultados confirman que la pérdida ambigua (Boss, 2006) constituye el núcleo del duelo migratorio, donde la incertidumbre perpetua impide el cierre emocional. La rumiación y la idealización del pasado coinciden con lo descrito por Parkes & Prigerson (2010) en el duelo crónico. Asimismo, la técnica de los Diez Deseos demostró ser un instrumento sensible para evaluar el grado de elaboración del duelo, aportando un enfoque metodológico novedoso. Finalmente, la aparición de la ideología política como moduladora del duelo introduce una arista cultural específica del contexto cubano, no abordada en estudios previos.

Las emociones predominantes en los seis casos fueron la tristeza y la añoranza, presentes en todos. En los casos adaptados (tres), la tristeza fue reconocida como esperable y se manejó mediante estrategias de reevaluación cognitiva, apoyo social y participación en actividades. En estos casos no se observó llanto diario ni rituales disfuncionales. Por el contrario, en los casos complicados (dos) la tristeza era diaria, acompañada de episodios de llanto prolongado y de anhedonia (“nada me motiva”; “pasaron los seis primeros años llorando”). La ira apareció en dos casos, mientras que la culpa estuvo ausente en todos. La ambivalencia emocional (amor-odio, orgullo-resentimiento) fue clara en otros dos casos.

La regulación afectiva fue un factor clave. Dos casos utilizaron la reevaluación cognitiva (Lazarus & Folkman, 1984) como estrategia adaptativa, mientras que otros dos quedaron atrapados en una tristeza crónica sin capacidad de cambio. La ausencia de culpa sugiere que los participantes no se sintieron responsables de la decisión de los hijos, a diferencia de lo que ocurre en otros tipos de duelo (Worden, 2018). La religión apareció como recurso de regulación afectiva en dos casos (“que Dios me dé la dicha”). Estos hallazgos se alinean con el modelo de oscilación de Stroebe & Schut (2010) donde los casos adaptados oscilaban entre la orientación a la pérdida y la restauración, mientras que los complicados permanecían fijados en la pérdida.

Las conductas vinculadas al duelo mostraron un gradiente desde la hipervinculación simbólica hasta el desapego funcional. En el extremo de mayor fijación se situaron dos casos con comportamientos de conservación del cuarto intacto con juguetes de niño, llanto diario ritualizado, evitación del centro de trabajo, aislamiento domiciliario y comunicación diaria excesiva. En el extremo de menor fijación estuvieron dos casos: uno no mantiene el cuarto intacto y planea mudarse, mientras que el otro conserva fotos pero no ritualiza. La hipervigilancia comunicativa (contacto diario o casi diario) se observó en cuatro casos, mientras que dos mostraron un patrón más desprendido. La evitación de lugares significativos fue reportada por la mayoría, destacando círculo infantil, hospitales, calles y centro de trabajo. Estas conductas de búsqueda simbólica (conservar objetos, fotos, habitaciones) y evitación son características del duelo por pérdida ambigua, donde el ausente se mantiene presente a través de rituales (Villavicencio, 2008). La comunicación excesiva resulta paradójica: mantiene el vínculo pero puede perpetuar la incapacidad de adaptación, al no permitir el desapego necesario para avanzar en las tareas del duelo (Worden, 2018). Por el contrario, la capacidad de reorganizar el espacio (mudanza) o de mantener una comunicación moderada (semanal) se asoció a una mejor evolución.

El apoyo social se reveló como un factor decisivo para diferenciar la evolución del duelo. Los casos que contaban con un compañero estable (dos), con visitas frecuentes de otros familiares (uno) o con amistades con quienes compartían el dolor (uno) mostraron mejores indicadores de adaptación. En contraste, un caso —que vive sola, sin pareja y no comparte abiertamente su dolor— presentó mayor aislamiento. No obstante, esta participante logró construir una red sólida en la cátedra del adulto mayor, lo que evidencia la importancia de los espacios comunitarios en la compensación de la soledad.

El factor más nocivo fue la soledad vivida como vacío existencial, expresada en frases como “el silencio de esta casa”. La expectativa de reunificación futura funcionó como motor social en algunos casos (uno espera migrar; otro espera el regreso del hijo), mientras que en otros se convirtió en un elemento paralizante que dificultó la adaptación.

Estos hallazgos confirman que la calidad y funcionalidad de la red social, más que su tamaño, son predictores de la adaptación al duelo (Martín Fernández & González Rodríguez, 2019). La cátedra del adulto mayor se erige como un factor protector de primer orden, al proporcionar compañía, actividades y sentido de pertenencia. Asimismo, la evidencia muestra que la soledad subjetiva, incluso en presencia de otras personas, es más nociva que la soledad objetiva, tal como se ha documentado en adultos mayores en contextos de alta emigración (Angulo & Celis, 2020). Finalmente, la ideología política también influyó en la red social de un caso, cuyo historial de conflictos laborales (incluido un atentado) limitó su confianza en los demás, introduciendo una dimensión cultural y social específica del contexto cubano.

La integración de las cinco dimensiones permitió distinguir tres patrones cualitativamente diferentes de vivencia del duelo por migración filial. El duelo elaborado o adaptado (dos casos) se caracterizó por escasas manifestaciones físicas, pensamientos de orgullo y aceptación de la migración, tristeza moderada y regulable, conductas de desapego y redes sociales sólidas. Los Diez Deseos fueron diversificados, incluyendo salud, independencia, relaciones sociales e intereses colectivos, predominando la orientación a la restauración (Stroebe & Schut, 2010) y el avance en las cuatro tareas de Worden (2018). La resignificación de la migración como “oportunidad para los hijos” fue clave.

El duelo intermedio o en proceso (dos casos) mostró algunas manifestaciones de duelo no resuelto, como insomnio, rumiación y tristeza persistente, pero con capacidad funcional y recursos de afrontamiento. En un caso, la sublimación ideológica actuó como defensa adaptativa, aunque con costo afectivo, mientras que en otro la tristeza interfería en la atención, aunque se mantenía apoyo social y voluntad personal. Los Diez Deseos reflejaron una jerarquía donde el reencuentro competía con necesidades de salud y bienestar, sin monopolizar el sistema desiderativo. Estos casos podrían beneficiarse de intervenciones psicosociales focalizadas.

El duelo complicado o crónico (dos casos) se definió por intensas manifestaciones físicas, rumiación obsesiva, tristeza profunda con anhedonia, conductas de fijación e hipervigilancia comunicativa. La red social era pobre o poco utilizada, y los Diez Deseos estaban reducidos o monopolizados por el reencuentro. No se completaban las tareas de Worden (2018) y la pérdida ambigua permanecía sin resolver, con riesgo de deterioro funcional y de salud, requiriendo psicoterapia especializada y, en un caso, evaluación psiquiátrica. Aunque esta tipología no es estática, la estabilidad de los patrones durante los seis meses previos al estudio sugiere un carácter relativamente estable.

En cuanto a las implicaciones teóricas y comparación con estudios previos, los hallazgos confirman la centralidad del concepto de pérdida ambigua (Boss, 2006) para comprender el duelo migratorio en adultos mayores. La imposibilidad de cerrar el duelo por la constante presencia psicológica del hijo ausente genera incertidumbre en las cinco dimensiones estudiadas. Sin embargo, la presencia de factores protectores como apoyo conyugal, red comunitaria y capacidad de reevaluación cognitiva puede atenuar el impacto negativo, permitiendo una adaptación funcional. Respecto al modelo de las tareas del duelo de Worden (2018), los casos adaptados habían completado las cuatro tareas, mientras que los complicados se encontraban estancados, especialmente en la tarea de recolocar emocionalmente al ser querido. En estos últimos, todo el afecto permanecía anclado en el hijo ausente, lo que sugiere que la pérdida ambigua puede bloquear específicamente la cuarta tarea. En relación con el modelo de oscilación de Stroebe & Schut (2010), los casos adaptados mostraban una oscilación saludable entre la orientación a la pérdida y la restauración, mientras que los complicados permanecían fijados en la pérdida, lo que constituye un indicador clínico relevante.

Comparando con estudios similares, los resultados coinciden con Angulo & Celis (2020) sobre la reconstructibilidad del sentido de vida en adultos mayores venezolanos, aunque los casos complicados muestran los límites de esa capacidad cuando los recursos personales y sociales son insuficientes. Por otro lado, la investigación de Zaldivar Hernández & Arias Barthelemy (2025b) en Cuba identificaron altos niveles de depresión y ansiedad en adultos mayores solos por migración, pero no discriminó entre tipos de vivencia; nuestra tipología aporta una diferenciación más fina, útil para el diseño de intervenciones.

Un hallazgo original es el papel de la ideología política como modulador del duelo en el contexto cubano: en algunos casos, la migración se vinculó con convicciones revolucionarias, generando ambivalencia que resultó adaptativa en un caso (sublimación) y disfuncional en otro (rumiación ideológica). Este hallazgo sugiere que las intervenciones deben considerar el contexto sociopolítico y las creencias de valor de los adultos mayores.

CONCLUSIONES

Las conclusiones de la investigación muestran que el duelo por migración filial en adultos mayores de Bayamo es un proceso complejo y multidimensional, en el que se entrelazan factores físicos, cognitivos, afectivos, conductuales y sociales. Se identificaron tres formas de vivencia subjetiva del duelo: elaborado o adaptado, intermedio o en proceso, y complicado o crónico. Esta tipología permite comprender mejor la heterogeneidad de las respuestas emocionales y ofrece una base sólida para diseñar intervenciones psicosociales diferenciadas. La interacción de factores individuales, relacionales y contextuales modula la experiencia del duelo, destacándose la pareja estable, la participación comunitaria y la reevaluación cognitiva como elementos protectores, mientras que la soledad, la rumiación y el descuido personal actúan como riesgos de cronificación.

Asimismo, el estudio resalta la utilidad de la técnica de los Diez Deseos como herramienta proyectiva sensible al grado de elaboración del duelo, y aporta un hallazgo novedoso: la ideología política como modulador cultural específico en el contexto cubano. Este aspecto introduce una dimensión identitaria que puede tanto intensificar el conflicto interno como facilitar la sublimación del dolor. Aunque la investigación se limitó a seis casos y a una muestra mayoritariamente femenina, abre líneas de trabajo para futuros estudios con mayor diversidad de género, diseños longitudinales y comparaciones en otros territorios de Cuba y América Latina. En conjunto, los resultados subrayan la necesidad de considerar la pluralidad de factores personales, sociales y culturales en la atención gerontológica y psicológica del duelo migratorio.

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Declaración de conflicto de interes: Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses

Declaración de contribución de los autores/as utilizando la Taxonomía CRediT:

Alfredo Damián Pérez Lloret: Conceptualización, Curación de datos, Análisis formal, Investigación, Metodología, Redacción – borrador original, Visualización, Software.

Marcos Enrique Zaldivar Hernández: Redacción – revisión y edición, Recursos, Adquisición de fondos, Administración de proyecto, Supervisión, Validación.

Declaración de aprobación por el Comité de Ética: Los autores declaran que la investigación fue aprobada por el Comité de Ética de la institución responsable, en tanto la misma implicó a seres humanos.

Declaración de originalidad del manuscrito: Los autores confirman que este texto no ha sido publicado con anterioridad, ni ha sido enviado a otra revista para su publicación.