e-issn 2227-6513 santiago, 169, 2026

Artículo de Investigación

Modelo de innovación social digital para la protección animal en la comuna 4 de Montería

Digital social innovation model for animal protection in commune 4 of Montería, Colombia

Modelo de inovação social digital para a proteção animal na comuna 4 de Montería, Colômbia

Ingrid Paola Gómez Báez, https://orcid.org/ 0009-0005-8957-1575

Lina Marcela Ramos Cueter, https://orcid.org/0009-0001-6025-3144

Raúl Suárez Pacheco, https://orcid.org/0000-0002-0905-000X

Fundación Universitaria del Área Andina, Maestría en Innovación, Bogotá, Colombia

Autor para correspondencia: rsuarez23@estudiantes.areandina.edu.co

resumen

El abandono de perros y gatos es una problemática que compromete el bienestar animal, la salud pública y, por ende, deteriora la convivencia ciudadana. El objetivo de esta investigación fue diseñar una propuesta de modelo de intervención, basado en plataformas digitales, que articule a los actores institucionales y comunitarios para la protección y el bienestar de perros y gatos en la comuna 4 de Montería (Córdoba, Colombia). El estudio fue cualitativo, no experimental y transversal, con alcance descriptivo-propositivo, y se realizó entre enero y junio de 2026. Mediante muestreo intencional, se aplicaron entrevistas semiestructuradas a once residentes, complementadas con observación directa, registro fotográfico y análisis documental de cincuenta publicaciones difundidas en comunidades digitales locales; la información se procesó por análisis temático de contenido y triangulación metodológica. Los resultados evidencian la coexistencia de prácticas de cuidado comunitario informal con condiciones persistentes de vulnerabilidad animal, barreras económicas de acceso a servicios veterinarios y un uso activo de las redes sociales que no deja registro ni seguimiento de los casos. A partir de estos hallazgos se formula el modelo “Red Montería Animal”, estructurado en cinco componentes, tres niveles de gobernanza, una ruta operativa de siete etapas, un esquema de sostenibilidad financiera diversificado y un sistema de indicadores. El modelo constituye un aporte propositivo cuyos efectos deberán evaluarse en una fase piloto.

Palabras clave: Innovación social digital; bienestar animal; gobernanza colaborativa; participación ciudadana; salud pública.

abstract

The abandonment of dogs and cats is a problem that compromises animal welfare, public health and, therefore, deteriorates citizen coexistence. The objective of this research was to design a proposal for an intervention model, based on digital platforms, that articulates institutional and community actors for the protection and welfare of dogs and cats in commune 4 of Montería (Córdoba, Colombia). The study was qualitative, non-experimental and cross-sectional, with a descriptive-propositional scope, and was carried out between January and June 2026. Through intentional sampling, semi-structured interviews were applied to eleven residents, complemented by direct observation, photographic record and documentary analysis of fifty publications disseminated in local digital communities; The information was processed by thematic content analysis and methodological triangulation. The results show the coexistence of informal community care practices with persistent conditions of animal vulnerability, economic barriers to access to veterinary services, and an active use of social networks that does not record or follow up on cases. Based on these findings, the "Red Montería Animal" model is formulated, structured in five components, three levels of governance, a seven-stage operational route, a diversified financial sustainability scheme and a system of indicators. The model constitutes a propositional contribution whose effects must be evaluated in a pilot phase.

Keywords: Digital social innovation; animal welfare; collaborative governance; citizen participation; public health.

Resumo

O abandono de cães e gatos é um problema que compromete o bem-estar animal, a saúde pública e, portanto, deteriora a convivência cidadã. O objetivo desta pesquisa foi elaborar uma proposta para um modelo de intervenção, baseado em plataformas digitais, que articule atores institucionais e comunitários para a proteção e bem-estar de cães e gatos na comuna 4 de Montería (Córdoba, Colômbia). O estudo foi qualitativo, não experimental e transversal, com escopo descritivo-proposicional, e foi realizado entre janeiro e junho de 2026. Por meio de amostragem intencional, entrevistas semiestruturadas foram aplicadas a onze moradores, complementadas por observação direta, registro fotográfico e análise documental de cinquenta publicações disseminadas em comunidades digitais locais; As informações foram processadas por análise de conteúdo temático e triangulação metodológica. Os resultados mostram a coexistência de práticas informais de cuidado comunitário com condições persistentes de vulnerabilidade animal, barreiras econômicas ao acesso a serviços veterinários e um uso ativo de redes sociais que não registram nem acompanham casos. Com base nesses achados, o modelo "Red Montería Animal" é formulado, estruturado em cinco componentes, três níveis de governança, uma rota operacional de sete etapas, um esquema diversificado de sustentabilidade financeira e um sistema de indicadores. O modelo constitui uma contribuição proposicional cujos efeitos devem ser avaliados em uma fase piloto.

Palavras-chave: Inovação social digital; bem-estar animal; governança colaborativa; participação cidadã; saúde pública.

Recibido 21/07/2026 Aprobado 3/08/2026

Introducción

Durante las últimas décadas el bienestar animal dejó de ser un asunto de conciencia privada y entró en las agendas de salud pública y de desarrollo social (Franklin, 1999). La Organización Mundial de Sanidad Animal (2023) lo trata como indicador del compromiso de una sociedad con el desarrollo sostenible y sitúa entre las medidas de manejo poblacional canino la promoción de la tenencia responsable, el registro e identificación de los animales y la educación ciudadana sobre la interacción con ellos. En Colombia ese razonamiento tardó en volverse ley. El Estatuto Nacional de Protección de los Animales (Ley 84 de 1989) operaba todavía bajo la lógica del castigo posterior al daño. La Ley 1774 de 2016 cambió el punto de partida al reconocer a los animales como seres sintientes. Desde entonces la prevención pesa más que la reparación. El Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana (Ley 1801 de 2016) precisó las obligaciones de quien tiene un animal a su cargo, y la Ley 2054 de 2020 incorporó el control poblacional junto con estímulos a la adopción. El problema no es normativo. Cada municipio aplica ese marco según los recursos de que dispone y según cómo estén repartidas las competencias entre sus dependencias, lo que produce resultados muy desiguales de una ciudad a otra.

En la comuna 4 de Montería (Córdoba) ese desajuste se ve en la calle: hay perros y gatos que sobreviven sin dueño, la tenencia responsable casi no se promueve y quien quiere denunciar un caso de maltrato no sabe ante quién hacerlo ni qué ocurre después. Las redes sociales han servido para hacer visibles esos casos, aunque el uso que se les da sigue siendo informal. La participación aparece por oleadas, movida por la indignación que despierta un caso puntual, y se apaga cuando el caso deja de circular (Papacharissi, 2015). De ahí la pregunta que guía esta investigación: ¿cómo puede una propuesta de modelo de innovación social basada en plataformas digitales ayudar a que instituciones, organizaciones del sector y habitantes de la comuna trabajen de manera coordinada en la protección y el bienestar de perros y gatos?

Desde la innovación social se argumenta que un cambio duradero no se consigue con soluciones técnicas: exige mover comportamientos y normas sociales mediante procesos de co-creación en los que la responsabilidad se reparte. Brandsen et al. (2016) señalan un límite de ese planteamiento: cuando las capacidades y los recursos están repartidos de forma muy desigual entre los actores, los procesos no se sostienen. Cajaiba-Santana (2014) va más lejos: define la innovación social como la creación colectiva de prácticas sociales nuevas que llegan a legitimarse. Rogers (2014) añade el requisito de verificar ese cambio en hechos contables, como el número de adopciones o de esterilizaciones registradas.

En el campo del bienestar animal, Moyano Morán et al. (2024) analizaron los portales digitales de las organizaciones protectoras del Ecuador y encontraron que allí se concentran la sensibilización, la búsqueda de hogares y la gestión de adopciones. Van Dijk (2020) recuerda que nada de eso ocurre sin apropiación tecnológica real, y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (2020) insiste en la necesidad de reglas de gobernanza digital que respalden esas herramientas. El enfoque One Health / One Welfare cierra el cuadro: vincula la salud humana con la de los animales, y a ambas con el estado del entorno urbano en que viven. Hugues et al. (2022) muestran que la tenencia responsable beneficia a la vez la salud física y emocional de las personas y las condiciones de vida de los animales. Camargo Posada et al. (2023), al revisar un año de casos publicados por el Idpyba en Bogotá, hallaron que la negligencia concentró el 52,4 % de los reportes y el abandono el 14,3 %.

Hay experiencias que muestran el efecto de esa coordinación. En Bogotá, el Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal usa sus redes sociales como canal de denuncia y seguimiento: en un año publicó 42 casos, y los de maltrato emocional fueron los más compartidos, con 565 reenvíos (Camargo Posada et al., 2023). Estas experiencias, sin embargo, operan en escalas metropolitanas y dependen de una alta visibilidad mediática, lo que dificulta su traslado a territorios intermedios, además de permanecer escasamente documentado. Persiste, por tanto, un vacío en la formulación de modelos integrados aplicados a territorios específicos con condiciones sociotecnológicas particulares, donde las limitaciones institucionales y las brechas digitales dificultan la gestión efectiva.

El aporte de este artículo consiste en cerrar parcialmente ese vacío mediante el diseño de un modelo contextualizado y sustentado en evidencia empírica local. El objetivo general fue diseñar una propuesta de modelo de intervención participativo y sostenible, basado en plataformas digitales, que articule a los actores institucionales, comunitarios y ciudadanos para la protección y el bienestar de perros y gatos en la comuna 4 de Montería. Como objetivos específicos se planteó analizar las principales problemáticas de protección animal del territorio, identificar las capacidades institucionales, tecnológicas y comunitarias existentes y proponer el modelo de intervención. La relevancia del estudio aporta un diagnóstico cualitativo inédito sobre un territorio no documentado y entrega a las autoridades locales y a las organizaciones protectoras un instrumento operativo, con gobernanza, ruta de atención, esquema financiero e indicadores, replicable en ciudades intermedias con problemáticas semejantes.

Metodología

La presente investigación es de tipo cualitativo, con diseño no experimental y transversal, con alcance descriptivo-propositivo: interesaba menos medir que entender cómo los habitantes nombran lo que pasa con los perros y gatos de su barrio, y eso solo se alcanza interpretando sus propios relatos (Creswell & Creswell, 2023). El trabajo de campo se extendió de enero a junio de 2026 en la comuna 4 de Montería (Córdoba). Las entrevistas se concentraron en los dos últimos meses. Participaron 11 residentes de la comuna, escogidos de manera intencional y no probabilística. Se buscaron personas mayores de dieciocho años que vivieran en el sector y que tuvieran algo que contar sobre el abandono o el maltrato de perros y gatos, o sobre los esfuerzos por protegerlos.

Se eliminaron del análisis los registros incompletos, duplicados o con fallas de audio que impidieran la transcripción textual. El tamaño de la muestra se determinó por saturación teórica: la recolección concluyó cuando las entrevistas comenzaron a presentar reiteración en los discursos y dejaron de aportar categorías nuevas, criterio que se alcanzó con once participantes. Se definieron cinco categorías a priori: bienestar animal, problemáticas de protección animal, relación humano-animal, capacidades institucionales y comunitarias e innovación social, previendo la emergencia de categorías adicionales derivadas de los datos.

La recolección se organizó mediante triangulación metodológica de cuatro técnicas. El análisis documental digital se aplicó sobre publicaciones de acceso público difundidas entre enero y junio de 2026 en cinco espacios digitales de interacción ciudadana (grupos de Facebook e Instagram) seleccionados por su actividad constante. La unidad de análisis fue cada publicación individual: se incluyeron las que reportaran abandono, denuncias de maltrato, rescates, atención veterinaria, jornadas de esterilización, vacunación o adopción y acciones de organizaciones protectoras, y se excluyeron duplicados, contenido publicitario y publicaciones sin relación con la problemática, hasta completar 50 registros.

El procesamiento se realizó mediante análisis temático de contenido en cinco fases secuenciales: organización y depuración de la información; codificación abierta e identificación de unidades de significado; agrupación de códigos en categorías y subcategorías; triangulación metodológica entre las cuatro fuentes; e interpretación a la luz del marco teórico (Braun & Clarke, 2022). Dado el carácter cualitativo del estudio, el rigor se sustentó en la triangulación de fuentes, la transcripción textual de las entrevistas, el registro auditable en matrices de análisis y la verificación de la consistencia entre técnicas (Flick, 2022). Los instrumentos, las matrices de codificación y el protocolo de análisis documental están disponibles a solicitud a los autores.

Aspectos éticos

El estudio se rigió por los principios de respeto por las personas, voluntariedad, confidencialidad y no afectación, propios de las investigaciones sociales no invasivas. Los participantes fueron informados sobre los objetivos, el uso de la información y su derecho a retirarse en cualquier momento, y se obtuvo consentimiento informado en todos los casos. No se registraron nombres, documentos de identidad ni datos de identificación directa, las respuestas se trataron de forma anónima y agrupada y los archivos se almacenaron con acceso restringido a los investigadores. El registro fotográfico evitó rostros, placas y viviendas identificables, además de que las actividades no implicaron intervención física ni manipulación de animales; ante casos de presunto maltrato, la investigación se limitó a documentar y a orientar a los ciudadanos hacia las entidades competentes, sin asumir funciones de autoridad.

Resultados y Discusión

Diagnóstico territorial: cuidado informal y vulnerabilidad persistente

La observación directa mostró que numerosos perros habían incorporado el espacio público a su rutina, utilizando andenes, zonas arboladas y terrazas como refugios improvisados. Si bien varios animales presentaban una apariencia física aceptable, el examen detenido reveló ausencia de refugios adecuados, acceso irregular al agua y al alimento y dependencia de la ayuda ocasional de vecinos; el registro fotográfico confirmó la permanencia prolongada sobre superficies de concreto, con exposición continua a las condiciones ambientales y al tránsito vehicular. El hallazgo central de esta fase es que las principales afectaciones al bienestar se explican por condiciones del entorno y por la ausencia de un responsable identificado.

Las entrevistas ampliaron el espectro de problemáticas más allá del abandono, mencionado de forma recurrente: los participantes señalaron maltrato, atropellamientos, envenenamiento, reproducción sin control y dificultades de acceso a servicios veterinarios. Pese a la diversidad de opiniones sobre la convivencia, apareció un punto de coincidencia: la percepción de que no existen mecanismos suficientes para atender la problemática. Un segundo hallazgo relevante es el desplazamiento de la responsabilidad: cuando se trata de animales en condición de calle, la atención recae sobre vecinos y voluntarios que actúan por iniciativa propia, en un contexto donde el costo de los servicios veterinarios constituye una barrera efectiva. Los participantes no limitaron sus respuestas a las dificultades; formularon propuestas concretas: jornadas de esterilización, brigadas, campañas educativas, refugios y mecanismos de reporte, mostrando una disposición a participar que actualmente no encuentra canal institucional.

El análisis documental digital identificó patrones recurrentes de abandono, rescate, adopción responsable y búsqueda de hogares de paso, junto con una participación activa de ciudadanos y organizaciones en la difusión de campañas de esterilización y solicitudes de apoyo. Las comunidades digitales analizadas funcionan como un mecanismo real de articulación comunitaria y de respuesta rápida, coherente con lo planteado por Papacharissi (2015) y Moyano Morán et al. (2024), pero sin registro estructurado, sin asignación de responsables y sin seguimiento posterior de los casos. La triangulación de las cuatro fuentes arrojó una combinación de convergencias y diferencias que constituye el principal insumo para el diseño del modelo. Las fuentes convergen en la existencia de abandono y vulnerabilidad; divergen, en cambio, respecto de su interpretación.

En la comuna 4 coexisten prácticas solidarias de cuidado informal con condiciones que mantienen la vulnerabilidad animal, y se observa participación comunitaria en rescates, alimentación y difusión de casos sin mecanismos estables de coordinación. Esta lectura matiza los planteamientos de Philpotts et al (2024): la sensibilización y las conductas solidarias son necesarias, pero insuficientes si no se traducen en prácticas sostenidas de tenencia responsable y en mecanismos de atención accesibles. Atribuir el problema principalmente a un déficit de educación ciudadana resultaría, por tanto, incompleto: las campañas de tenencia responsable deben articularse con esterilización, acceso a atención, rutas claras de reporte y capacidades institucionales, de modo que la corresponsabilidad no recaiga exclusivamente sobre los habitantes.

El modelo Red Montería Animal: arquitectura de la propuesta

Red Montería Animal se formula como una estrategia de innovación social para corregir la dispersión de esfuerzos que reveló el diagnóstico. Busca poner a trabajar en la misma dirección a la ciudadanía, las organizaciones animalistas y las entidades públicas, y suma a los profesionales veterinarios, la academia y el sector privado. La estructura que lo hace posible es una gobernanza colaborativa, con una plataforma digital que funciona como medio de coordinación y no como el fin de la intervención. Lo innovador no está en crear capacidades nuevas: están en el territorio y hoy operan sueltas. Está en distribuir funciones según lo que cada actor puede aportar, en lugar de dejar toda la carga sobre una entidad, que es precisamente la advertencia de Brandsen et al. (2016) sobre la no neutralidad de la innovación social.

La propuesta se organiza en cinco componentes que se sostienen entre sí, cuyos propósitos, actores, productos esperados e indicadores aparecen en la Tabla 1.

Tabla 1. Componentes estratégicos del modelo Red Montería Animal

Componente

Propósito

Actores principales

Productos esperados

Indicadores propuestos

Gobernanza colaborativa

Establecer una estructura de coordinación que promueva la corresponsabilidad, la decisión participativa y el seguimiento de las acciones.

Alcaldía, Secretarías de Salud y Gobierno, CVS, universidades, fundaciones, clínicas veterinarias, organizaciones comunitarias.

Mesa técnica conformada, plan de trabajo interinstitucional, actas de seguimiento y acuerdos de cooperación.

Reuniones realizadas, asistencia de actores, acuerdos implementados y cumplimiento del plan.

Participación ciudadana

Fortalecer la participación comunitaria mediante mecanismos de reporte, voluntariado y corresponsabilidad.

Habitantes de la comuna 4, líderes comunitarios, estudiantes, voluntarios, instituciones educativas.

Red comunitaria de apoyo, campañas ejecutadas, reportes consolidados y voluntarios vinculados.

Reportes recibidos, campañas desarrolladas, participantes vinculados y jornadas ejecutadas.

Articulación institucional

Integrar capacidades técnicas, operativas e institucionales para optimizar la atención de los casos reportados.

Alcaldía, Policía Ambiental, CVS, universidades, fundaciones, clínicas veterinarias.

Convenios formalizados, protocolos de actuación y red institucional consolidada.

Convenios suscritos, protocolos implementados, entidades participantes y casos atendidos de manera articulada.

Gestión del conocimiento

Consolidar y analizar la información generada por el modelo para fortalecer la decisión basada en evidencia y la mejora continua.

Universidades, investigadores, Alcaldía, organizaciones participantes y comunidad.

Base de datos consolidada, informes técnicos periódicos y repositorio de experiencias.

Informes elaborados, registros sistematizados, indicadores actualizados y acciones de mejora.

Transformación cultural

Promover cambios sostenibles en las prácticas ciudadanas de respeto, protección y tenencia responsable.

Instituciones educativas, comunidad, medios de comunicación, organizaciones sociales y entidades públicas.

Material educativo, campañas de sensibilización, jornadas pedagógicas y comunidad capacitada.

Campañas realizadas, personas capacitadas, instituciones participantes y percepción ciudadana.

La gobernanza se organiza en tres niveles articulados, presentados en el panel A de la Figura 1. Las decisiones generales se adoptan de manera participativa en la Mesa de Gobernanza, mientras que la atención de cada caso corresponde a la entidad u organización competente. La Coordinación Operativa presenta informes trimestrales. Cuatro principios atraviesan los tres niveles: corresponsabilidad, transparencia, protección de datos y rendición de cuentas. La sostenibilidad financiera, representada en el panel B de la Figura 1, constituye una condición de viabilidad: los estudios sobre financiamiento del tercer sector coinciden en que ninguna fuente debería representar una proporción dominante del presupuesto (Fundación Ferrer i Guàrdia, 2024).

El esquema articula cinco fuentes potenciales que alimentan un fondo común, y retoma las directrices sobre alianzas público-privadas en el dominio veterinario (World Organization for Animal Health, 2019) junto con la evidencia sobre gobernanza mixta en el sector pecuario colombiano (Mendoza Quesada & Santander, 2024). La estructura de asociación entre actores públicos, privados, académicos y comunitarios retoma las directrices sobre alianzas público-privadas en el dominio veterinario (World Organization for Animal Health, 2019) y la evidencia sobre gobernanza mixta en el sector pecuario colombiano (Mendoza Quesada & Santander, 2024).

Figura 1. Estructura de gobernanza y esquema de sostenibilidad financiera del modelo Red Montería Animal

El componente operativo del modelo se materializa en una ruta de atención de siete etapas: reporte, validación, clasificación, asignación, atención, seguimiento y cierre, sintetizada en la Tabla 2. Su diseño responde al hallazgo de que los reportes ciudadanos difundidos en redes sociales no cuentan hoy con responsable asignado ni seguimiento posterior. Cada reporte genera un registro que identifica la situación, establece su prioridad, asigna el caso al actor competente y documenta las actuaciones; las categorías previstas son: abandono, presunto maltrato, emergencia o atención veterinaria, animal en condición de calle, animal perdido o encontrado, esterilización y adopción.

Tabla 2. Ruta operativa propuesta para la atención de casos

Etapa

Acción principal

Responsable propuesto

Registro / producto

1. Reporte

Recepción del caso por el canal digital y registro de la información básica: situación, ubicación, descripción y evidencias.

Ciudadanía, líderes, organizaciones y voluntarios

Reporte registrado

2. Validación

Revisión de la información y solicitud de datos adicionales cuando sea necesario.

Equipo responsable de la plataforma

Reporte validado

3. Clasificación

Identificación del tipo de caso y de su nivel de prioridad.

Equipo de la plataforma, con apoyo institucional cuando corresponda

Caso clasificado y priorizado

4. Asignación

Canalización hacia el actor competente según la naturaleza del caso.

Coordinación de la red

Caso asignado

5. Atención

Ejecución de la intervención: valoración veterinaria, rescate, orientación, esterilización o acompañamiento para adopción.

Entidad, organización o profesional asignado

Actuación registrada

6. Seguimiento

Verificación de las acciones realizadas y actualización del estado del caso.

Actor asignado y coordinación de la red

Seguimiento documentado

7. Cierre

Registro del resultado final y cierre cuando no se requieran nuevas acciones.

Actor responsable y coordinación

Caso cerrado y trazable

El modelo se apoya en una teoría del cambio: una explicación de cómo se pasa de unas acciones concretas a unos resultados, y de qué condiciones tienen que darse para que ese paso ocurra (Rogers, 2014). El punto de partida lo puso el diagnóstico. La ciudadanía y las organizaciones protectoras casi no se cruzan con las entidades públicas, y ninguna de las tres alcanza a saber qué están haciendo las otras. Cada una atiende lo que puede. La apuesta del modelo es que esa dispersión se corrija con una gobernanza colaborativa y con rutas de atención definidas, de manera que un caso de maltrato deje de agotarse en un comentario de red social y llegue a alguien con la obligación de responder por él.

Se espera que la articulación mejore inicialmente la disponibilidad de información, los tiempos de respuesta y la participación ciudadana y que, de manera progresiva, fortalezca la tenencia responsable, amplíe las esterilizaciones y adopciones y reduzca la presencia de animales en condición de calle. La Tabla 3 presenta los indicadores formulados para observar la cadena de resultados, fuente de verificación, periodicidad, línea base y meta inicial (Belcher et al., 2020).

Tabla 3. Indicadores de seguimiento de la teoría del cambio del modelo

Nivel

Indicador

Verificación

Periodicidad

Línea base

Meta inicial

Insumos

Actores vinculados formalmente

Convenios y actas

Semestral

No

Cinco actores en el primer año

Actividades

Reportes validados y asignados (%)

Base de datos de la plataforma

Mensual

Por establecer en el pilotaje

80 % de los reportes completos

Productos

Casos con seguimiento actualizado (%)

Registros de seguimiento

Mensual

Por establecer en el pilotaje

90 % de los casos activos

Resultados inmediatos

Tiempo de asignación y compromisos cumplidos (%)

Historial de casos y actas de gobernanza

Trimestral

Por establecer en el pilotaje

Asignación en máximo 48 horas y 70 % de compromisos

Impacto esperado

Variación en la percepción sobre protección y tenencia responsable

Encuesta inicial y evaluación posterior

Anual

Medición previa a la implementación

Incremento del 20 % en el primer año

Alcance, limitaciones y aplicabilidad de los resultados

Los resultados comprobados corresponden a los hallazgos obtenidos mediante entrevistas, observación directa, registro fotográfico y análisis documental digital, que permitieron caracterizar la problemática y orientar el diseño. Los efectos atribuidos al modelo constituyen, en cambio, resultados esperados, ya que la propuesta no fue implementada ni evaluada durante el estudio y no se le atribuyen efectos comprobados sobre el bienestar animal.

Tres limitaciones delimitan el alcance de los hallazgos. Primero, el estudio se centró en la percepción de los habitantes, más no se incluyeron entrevistas a instituciones públicas, fundaciones protectoras, médicos veterinarios ni líderes comunitarios, por lo que las consideraciones sobre capacidades institucionales, recursos y barreras operativas deben leerse desde la perspectiva de la comunidad participante y de las fuentes documentales. Segundo, el análisis documental abarcó solo publicaciones de acceso público en cinco plataformas durante seis meses, de modo que refleja las comunidades virtuales analizadas, más no la totalidad de los actores vinculados a la problemática (Flick, 2022). Tercero, el estudio se circunscribe a un territorio específico, por lo que los hallazgos constituyen una aproximación contextualizada y no una generalización estadística (Creswell & Creswell, 2023). Cabe precisar, por último, que los resultados pueden interpretarse como indicios de una relación entre bienestar animal, convivencia urbana y salud pública, en consonancia con en consonancia con el enfoque One Welfare (García Pinillos et al., 2016), pero la investigación no midió indicadores epidemiológicos, ambientales ni sanitarios.

En cuanto a la aplicabilidad, el modelo es transferible a otras comunas de Montería y a ciudades intermedias colombianas que compartan tres condiciones: presencia de organizaciones protectoras activas, uso extendido de redes sociales para la gestión informal de casos y existencia de un marco normativo municipal sin capacidad operativa articulada. La transferencia exige adaptar la Mesa de Gobernanza a la estructura administrativa local y recalibrar las metas de la Tabla 3 según la línea base del pilotaje. Red Montería Animal solo representaría una mejora efectiva si y solo si la plataforma se acompaña de reglas de gobernanza, responsabilidades definidas, protección de la información y mecanismos que eviten reproducir en el entorno digital la fragmentación observada fuera de él (Organization for Economic Co-operation and Development, 2020). Su viabilidad financiera requiere de convenios interinstitucionales con aportes recurrentes (Mendoza Quesada & Santander, 2024), así como también de la diversificación activa de fuentes, indicadores de seguimiento financiero y transparencia mediante reportes periódicos a los actores y a la comunidad (Fundación Ferrer i Guàrdia, 2024).

Conclusiones

En la comuna 4 de Montería el problema no se queda en los animales. Las once entrevistas y los recorridos de observación mostraron que el abandono y el maltrato acaban tocando la salud pública y el trato entre vecinos. El diagnóstico dejó ver un patrón propio de este territorio: hay gente que alimenta y cuida animales que no son suyos, y esos mismos animales siguen enfermos y sin refugio. Nadie sabe a quién le corresponde qué. Llevar un perro al veterinario cuesta más de lo que muchos hogares del sector pueden pagar, y las redes sociales, que se usan a diario para pedir ayuda, no dejan ningún rastro que permita saber en qué terminó cada caso. La disposición a participar existe. Lo que falta es un canal estable donde esa disposición se convierta en algo concreto. De ahí sale una conclusión incómoda: sensibilizar no rinde nada si no hay dónde acudir ni nadie con la responsabilidad asignada.

El modelo Red Montería Animal es el aporte de este artículo: una propuesta de innovación social digital construida con la evidencia recogida en el propio territorio. Tiene cinco componentes estratégicos y opera en tres niveles de gobernanza. La ruta operativa se desglosa en siete etapas. El esquema de sostenibilidad financiera no depende de una sola fuente de recursos, y un sistema de indicadores permite seguirle el rastro a cada componente. La lógica de fondo es que la participación de la gente y la coordinación institucional se sostengan mutuamente, con la herramienta digital como soporte y no como protagonista. Cada actor recibe funciones según lo que efectivamente puede hacer, en lugar de dejar toda la carga sobre una sola entidad.

Este estudio dejó un vacío que conviene llenar: no se entrevistó a instituciones públicas, fundaciones de protección animal, veterinarios ni líderes comunitarios, y ahí debería empezar quien continúe la línea. Un diseño mixto también ayudaría, poniendo las percepciones de la comunidad al lado de cifras verificables de abandono, adopción y esterilización. Y falta todavía averiguar qué pueden aportar las herramientas de análisis territorial para ubicar las zonas más críticas y decidir por dónde empezar.

Referencias bibliográficas

Belcher, B. M., Davel, R., & Claus, R. (2020). A refined method for theory-based evaluation of the societal impacts of research. MethodsX, 7, 100788. https://doi.org/10.1016/j.mex.2020.100788

Brandsen, T., Evers, A., Cattacin, S., & Zimmer, A. (2016). The good, the bad and the ugly in social innovation. En T. Brandsen, S. Cattacin, A. Evers, & A. Zimmer (Eds.), Social innovations in the urban context (pp. 303-310). Springer. https://doi.org/10.1007/978-3-319-21551-8

Braun, V., & Clarke, V. (2022). Thematic analysis: A practical guide. Sage.

Cajaiba-Santana, G. (2014). Social innovation: Moving the field forward. A conceptual framework. Technological Forecasting and Social Change, 82, 42–51. https://doi.org/10.1016/j.techfore.2013.05.008

Camargo Posada, A., Monsalve Barrero, S., & Bermúdez Duarte, P. (2023). Percepción ciudadana sobre casos de maltrato animal publicados en redes sociales del Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal en Bogotá, Colombia. Revista de Medicina Veterinaria, (46). https://doi.org/10.19052/mv.vol1.iss46.7

Congreso de la República de Colombia. (1989, 27 de diciembre). Ley 84 de 1989, por la cual se adopta el Estatuto Nacional de Protección de los Animales. Diario Oficial No. 39.120.

Congreso de la República de Colombia. (2016a, 6 de enero). Ley 1774 de 2016, por medio de la cual se modifican el Código Civil, la Ley 84 de 1989, el Código Penal, el Código de Procedimiento Penal y se dictan otras disposiciones. Diario Oficial No. 49.747.

Congreso de la República de Colombia. (2016b, 29 de julio). Ley 1801 de 2016, por la cual se expide el Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana. Diario Oficial No. 49.949.

Congreso de la República de Colombia. (2020, 3 de septiembre). Ley 2054 de 2020, por medio de la cual se mitiga el abandono y se fomenta la adopción de animales domésticos. Diario Oficial No. 51.426.

Creswell, J. W., & Creswell, J. D. (2023). Research design: Qualitative, quantitative, and mixed methods approaches (6th ed.). Sage.

Flick, U. (2022). An introduction to qualitative research (7th ed.). Sage.

Franklin, A. (1999). Animals and modern cultures: A sociology of human–animal relations in modernity. Sage.

Fundación Ferrer i Guàrdia. (2024). La financiación de entidades del tercer sector de acción social de ámbito estatal: Sostenibilidad económica y diversificación de las fuentes de financiación. https://www.ferrerguardia.org/blog/publicaciones-3/financiacion-entidades-tercer-sector-accion-social-sostenibilidad-diversificacion-309

García Pinillos, R., Appleby, M. C., Manteca, X., Scott-Park, F., Smith, C., & Velarde, A. (2016). One Welfare – a platform for improving human and animal welfare. Veterinary Record, 179(16), 412–413. https://doi.org/10.1136/vr.i5470

Hugues, B., Ledón, L., Mendoza, M., Torres, M., & Berovides, V. (2022). Tenencia responsable de animales de compañía bajo el enfoque «una salud». Estudio recopilativo. Revista de Investigaciones Veterinarias del Perú, 33(1), e22158. https://doi.org/10.15381/rivep.v33i1.22158

Mendoza Quesada, M., & Santander, J. (2024). Articulaciones público-privadas en el sector pecuario: Gobernanza para la obtención de estatus sanitario animal en Colombia. Gestión y Política Pública, 33(1), 107–140. https://doi.org/10.60583/gypp.v33i1.8189

Moyano Morán, G. P., López Ruiz, J. R., Moyano Morán, G. F., & Morán Cárdenas, G. A. (2024). Estado de conciencia animalista en la aplicación de plataformas comunicacionales digitales en Ecuador. RECIMUNDO, 8(1), 82–109. https://doi.org/10.26820/recimundo/8.(1).ene.2024.82-109

Organization for Economic Co-operation and Development. (2020). The OECD digital government policy framework: Six dimensions of a digital government. OECD Publishing.

Papacharissi, Z. (2015). Affective publics: Sentiment, technology, and politics. Oxford University Press.

Philpotts, I., Blackwell, E. J., Dillon, J., & Rooney, N. J. (2024). Do animal welfare education campaigns really work? An evaluation of the RSPCA's #DogKind campaign in raising awareness of separation-related behaviours in UK dog owners. Animals, 14(3), 484. https://doi.org/10.3390/ani14030484

Rogers, P. J. (2014). Theory of change (Methodological Briefs: Impact Evaluation No. 2). UNICEF Office of Research. https://www.betterevaluation.org/sites/default/files/Theory_of_Change_ENG.pdf

Van Dijk, J. (2020). The network society (4th ed.). Sage.

World Organization for Animal Health. (2019). The OIE PPP handbook: Guidelines for public-private partnerships in the veterinary domain. WOAH. https://www.woah.org/app/uploads/2021/03/oie-ppp-handbook-es-190418.pdf

World Organization for Animal Health. (2023). Terrestrial animal health code: Chapter 7.7. Dog population management. WOAH. https://www.woah.org/fileadmin/Home/eng/Health_standards/tahc/current/chapitre_aw_stray_dog.pdf

Conflicto de interés: Los autores declaran no tener conflicto de intereses.

Declaración de contribución de los autores/as utilizando la Taxonomía CRediT:

Ingrid Paola Gómez Báez: conceptualización, metodología, análisis formal, investigación y redacción del borrador original.

Lina Marcela Ramos Cueter: visualización, adquisición de fondos, supervisión y curación de datos y software.

Raúl Suárez Pacheco: validación, administración del proyecto, redacción, revisión, edición y recursos.

Disponibilidad de datos: Los datos que sustentan los resultados de este estudio: guía de entrevista semiestructurada, ficha técnica de observación directa, matriz de operacionalización de las categorías, protocolo y matriz del análisis documental digital, fichas técnicas de los cinco componentes del modelo y registro fotográfico del trabajo de campo, están disponibles a solicitud al autor de correspondencia. Los datos de las entrevistas se entregan de forma anonimizada, conforme a los compromisos de confidencialidad asumidos con los participantes.