e-issn 2227-6513 santiago, 169, 2026

Artículo de Investigación

Contextos vulnerables y migración inducida en Cuba. Propuestas para una gestión efectiva de la migración

Vulnerable contexts and induced migration in Cuba. Proposals for effective migration governance

Contextos vulneráveis e migração induzida em Cuba. Propostas para uma governança migratória eficaz

Daliana Ramos Ojeda, https://orcid.org/0000-0002-4338-1873

Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, FLACSO-Cuba

Autor para correspondencia: dalianar03@gmail.com

resumen

El presente trabajo se centra en el estudio de la migración inducida hacia La Habana, Cuba. Si bien este tipo de migración interna en el país, se ha caracterizado por ciertas garantías formales proporcionadas institucionalmente, presenta situaciones fragmentadas de vulnerabilidad social en los subgrupos estudiados. Tiene como objetivo describir la relación entre los activos y las estrategias desarrolladas por los migrantes internos inducidos para enfrentar situaciones de vulnerabilidad social, y a partir de los hallazgos, identificar propuestas a las políticas sociales que contribuyan a atender las condiciones de vulnerabilidad que experimentan estos grupos. El estudio se desarrolló desde un enfoque mixto, con predominio cualitativo, y utiliza el estudio de casos múltiples inclusivo. Los resultados muestran una percepción de mejores oportunidades laborales en la capital del país, sin embargo, el retorno constituye una estrategia a mediano y largo plazo para el 83% de los casos. El estudio concluye con una propuesta que va desde el diseño del ordenamiento de la migración interna en el país hasta el fortalecimiento de acciones de acompañamiento institucional para transformar esta movilidad en un proceso de inclusión plena.

Palabras clave: Migración interna inducida, vulnerabilidad social.

abstract

This paper focuses on the study of induced migration to Havana, Cuba. While this type of internal migration in the country has been characterized by certain formal guarantees provided institutionally, it presents fragmented situations of social vulnerability in the subgroups studied. Its objective is to describe the relationship between the assets and strategies developed by induced internal migrants to cope with situations of social vulnerability, and based on the findings, to identify proposals for social policies that contribute to addressing the conditions of vulnerability experienced by these groups. The study was developed from a mixed-methods approach, with a qualitative predominance, and uses an inclusive multiple case study. The results show a perception of better job opportunities in the country's capital; however, return constitutes a medium- and long-term strategy for 83% of the cases. The study concludes with a proposal ranging from the design of a framework for internal migration in the country to the strengthening of institutional support actions to transform this mobility into a process of full inclusion.

Keywords: Induced internal migration, social vulnerability.

Resumo

Este artigo centra-se no estudo da migração interna induzida para Havana, Cuba. Embora este tipo de migração interna no país seja caracterizado por certas garantias formais oferecidas institucionalmente, apresenta situações fragmentadas de vulnerabilidade social nos subgrupos estudados. O objetivo é descrever a relação entre os recursos e as estratégias desenvolvidas pelos migrantes internos induzidos para lidar com situações de vulnerabilidade social e, com base nas conclusões, identificar propostas de políticas sociais que contribuam para o enfrentamento das condições de vulnerabilidade vivenciadas por esses grupos. O estudo foi desenvolvido a partir de uma abordagem de métodos mistos, com predominância qualitativa, e utiliza um estudo de caso múltiplo inclusivo. Os resultados mostram uma percepção de melhores oportunidades de emprego na capital do país; no entanto, o retorno constitui uma estratégia de médio e longo prazo para 83% dos casos. O estudo conclui com uma proposta que abrange desde a elaboração de um quadro de referência para a migração interna no país até o fortalecimento das ações de apoio institucional para transformar essa mobilidade em um processo de plena inclusão.

Palavras-chave: Migração interna induzida, vulnerabilidade social.

Recibido 21/08/2026 Aprobado 20/09/2026

Introducción

Las migraciones son un fenómeno sociocultural multicausal, influye en la estructura, dinámica y magnitud de la población. Su posición secundaria dentro de los estudios demográficos viene dada, entre otras cuestiones, por la insuficiente claridad conceptual y dificultad metodológica (definición, medición, proyección y confiabilidad de los datos) (CELADE, 1997; Rodríguez Vignoli, 2014). Es considerada como causa y consecuencia de desigualdades sociales (Aja, 2006; Ramos, 2018), y así lo confirma Petit (2003), cuando señalaba que las migraciones:

Son torrentes de gente que se va porque ya no puede o no la dejan vivir en sus lugares de origen. Son movimientos que delatan la inestabilidad, las precariedades y dificultades de muchas sociedades para ser viables o alcanzar una integración social razonable. Y que transforman a quienes van y vienen en esos movimientos en ciudadanos muy vulnerables, desprotegidos en caminos de incierto retorno. Es otra expresión de una sociedad desigual, dual, que se autobloquea por su propia y contradictoria injusticia (p. 8).

Migrar supone más que el cruce de límites fronterizos, es un fenómeno determinado y determinante de la reproducción social de las diferencias. Sus causas y consecuencias adquieren particularidades según los contextos históricos y territoriales. A nivel mundial, la migración constituye un tema de creciente relevancia en el debate político y social. En América Latina y el Caribe, por ejemplo, la exclusión de migrantes está asociada no solo a la politización de la migración, sino que la política social misma ejerce presión para que la migración se convierta en un tema crítico en las agendas públicas (Voorend y Rivers-Moore, 2020), lo cual se refuerza desde la interseccionalidad. Para el caso puntual de la migración interna, la región ha experimentado transformaciones en los patrones y perfiles migratorios asociados, entre otros, a procesos de urbanización (Rodríguez Vignoli, 2022).

En Cuba, la migración interna se ha caracterizado por un flujo migratorio, principalmente desde las provincias orientales hacia las occidentales, motivado por estructuras de oportunidades diferenciadas y limitadas en los territorios de origen. En este contexto, La Habana se ha consolidado como el principal destino de la migración interna. Estos desplazamientos, realizados con frecuencia sin los recursos suficientes para garantizar una adecuada inserción en los territorios de destino y atravesados por diversos ejes de desigualdad, pueden contribuir a la reconfiguración o profundización de situaciones de vulnerabilidad de la población migrante. Los estudios sobre migración interna en Cuba han permitido reconocer la importancia de las dinámicas territoriales, las características sociodemográficas de los migrantes y las desigualdades asociadas a los procesos de movilidad (Aja et al., 2012; Morejón, 2007; Ramos, 2021; Rodríguez Vignoli, 2014).

En el caso particular de la migración hacia La Habana, las diferencias entre los territorios de origen y destino adquieren especial relevancia debido a la concentración de oportunidades en la capital. Desde esta perspectiva, la migración interna no puede comprenderse únicamente como un desplazamiento geográfico, sino como un proceso vinculado con las posibilidades que tienen las personas y los hogares para acceder, movilizar y conservar activos en contextos territoriales específicos. Ramos (2018; 2021) y Mora y Aja (2025) han señalado la relación entre migraciones internas y las desigualdades sociales, en el caso de Morejón (2007) ha distinguido las características de sociodemográficas de los migrantes internos en Cuba. Estos antecedentes permiten situar la movilidad interna cubana dentro de un escenario donde las oportunidades disponibles en los territorios no se distribuyen de manera homogénea, los perfiles interseccionales de los migrantes internos son complejos y dinámicos, consecuencia de discriminaciones múltiples dadas en la trayectoria migratoria (Ramos y Zabala, 2026).

En este marco se inscribe la migración interna inducida, modalidad que presenta características particulares respecto a la migración espontánea. A diferencia de esta última, la migración inducida se encuentra asociada a desplazamientos realizados para cumplir tareas institucionales, sociales y políticas en territorios distintos al de origen y pueden estar acompañadas de ciertas garantías formales proporcionadas institucionalmente. Asimismo, puede tener carácter temporal o permanente, dependiendo de la responsabilidad asignada y de las estrategias que desarrollen los migrantes una vez concluido el período inicialmente previsto. Este tipo de movilidad también es conocido como migración dirigida (Morejón, 1984, citado en Aja et al., 2012), donde la decisión migratoria se encuentra condicionada, en diferente medida, por actores e instituciones externos al sujeto.

Los antecedentes indican que la migración interna inducida ha recibido menor atención dentro de los estudios migratorios cubanos al compararse con la migración espontánea. Morejón (1984, citado en Aja et al., 2012) identificó características de este tipo de movilidad. Posteriormente Morejón (2007) profundizó en las particularidades de los migrantes internos en Cuba. Estos aportes permiten reconocer la existencia de modalidades de desplazamiento vinculadas con decisiones y mecanismos institucionales; sin embargo, el conocimiento acumulado sobre las consecuencias que este proceso tiene para la vida cotidiana de los sujetos migrantes, y particularmente, para la configuración de las situaciones de vulnerabilidad social, continúa siendo limitado.

El análisis de la vulnerabilidad social ofrece una vía pertinente para profundizar en esta problemática. Desde el enfoque Activos, Vulnerabilidad y Estructura de oportunidades (AVEO), la vulnerabilidad no se reduce a la presencia de carencias económicas, sino que se relaciona con la capacidad de las personas y los hogares para movilizar activos y aprovechar las oportunidades disponibles en su entorno. En esta perspectiva, los activos y estrategias de movilización de activos adquieren especial importancia para comprender las posibilidades de los sujetos de enfrentar situaciones adversas y mantener o mejorar sus condiciones de bienestar (Kaztman, 1999, 2000; Pizarro, 2001). Por tanto, estudiar la migración inducida bajo este enfoque permite trascender la comprensión del desplazamiento como hecho aislado y centrar la atención en las condiciones que determinan el acceso y movilización de activos por parte de los migrantes teniendo en cuenta los requerimientos de las estructuras de oportunidades en el territorio receptor.

En el contexto latinoamericano, Filgueira (2001, 2002), Kaztman (1999, 2000) y Busso (2001), entre otros autores, han destacado el carácter multidimensional y relacional de la vulnerabilidad, así como la importancia del papel que desempeñan el Estado, el mercado y la comunidad, en la producción y distribución de oportunidades. Para el caso de Cuba, Ramos (2018) abordó la vulnerabilidad social en sujetos migrantes y propuso indicadores para su monitoreo y atención, lo que constituye un antecedente relevante para el análisis de las condiciones que acompañan los procesos de movilidad. No obstante, estos antecedentes no agotan el estudio de las particularidades de quienes migran bajo mecanismos institucionalmente inducidos.

La especificidad de esta modalidad de migración adquiere relevancia debido a que la existencia de garantías formales no necesariamente implica que todos los sujetos dispongan de las mismas condiciones para consolidar sus activos en el lugar de destino. La asignación diferenciada de recursos, las redes familiares y sociales, las posibilidades de proyectar la permanencia o retorno, incluso el sexo, la edad, el color de la piel, entre otros ejes de desigualdad, pueden configurar experiencias migratorias distintas incluso entre personas que participan de un mismo programa o mecanismo institucional.

A partir de lo anterior, se identifica un vacío de conocimiento en torno a la manera en que los migrantes inducidos experimentan y enfrentan situaciones de vulnerabilidad social en el territorio de destino. Aunque existen antecedentes sobre migración interna en Cuba y aportes teóricos y empíricos latinoamericanos para comprender la vulnerabilidad social, resulta necesario profundizar en la experiencia específica de quienes se desplazan mediante mecanismos institucionales.

En este sentido, el presente trabajo se propone como objetivo: describir la relación entre los activos y las estrategias de los migrantes internos inducidos para enfrentar situaciones de vulnerabilidad social. El análisis no solo visibiliza brechas y ejes de desigualdad en el proyecto migratorio inducido, sino también aporta bases científicas para el diseño de líneas de acción política que garantizan una gestión efectiva de la migración.

Metodología

La investigación se desarrolló desde un enfoque mixto, con predominio cualitativo, mediante un diseño de triangulación concurrente. La elección de este enfoque respondió a la necesidad de analizar la vulnerabilidad social de los migrantes internos inducidos desde dos dimensiones complementarias: por una parte, la identificación de características sociodemográficas y tendencias generales del grupo estudiado y, por otra, la comprensión de las experiencias, significados y estrategias construidas por los propios sujetos en el contexto migratorio.

Asimismo, se adoptó el estudio de casos desde la posición de Hernández et al. (2014), quienes explican que los estudios de casos constituyen un todo, en tanto estrategia de diseño de investigación, método y muestreo. Dada esta complejidad, el estudio de casos propuesto se vale de herramientas diversas para la recogida de datos, las cuales serán explicadas en lo adelante.

La literatura especializada coincide que un caso es un proceso de investigación exhaustivo, sistemático, con un límite físico o social concreto que le confiere entidad, puede ser una persona, una comunidad, una política, un acontecimiento, etc. (Rodríguez et al., 2008; Sandoval, 2002). Son varias las clasificaciones, pero atendiendo a las características de este trabajo, se escoge la clasificación de Rodríguez et al. (2008) quienes delimitan entre estudio de caso único y estudio de casos múltiples global o inclusivo. En esta ocasión, se selecciona el estudio de casos múltiples inclusivo. Para establecer dicha tipología, se consideraron cuatro criterios fundamentales: la cantidad de casos objeto de estudio; las categorías interseccionales con las cuales se trabaja (género, edad, color de la piel, nivel de escolaridad, empleo, condición de legalidad, situación conyugal, contexto urbano/rural); la unidad de análisis (estructuras de oportunidades de migrantes internos); y el objetivo del trabajo. Los criterios de inclusión fueron: ser migrante interno inducido, residir en La Habana al momento del estudio y aceptar participar voluntariamente en la investigación. Se excluyeron aquellas personas cuya movilidad no cumpliera las condiciones establecidas para la unidad de análisis.

Con respecto a la muestra, y siguiendo los criterios de Hernández et al. (2014), son diversos los esquemas de muestreo a utilizar en los métodos mixtos. En tal sentido, la investigación lleva a cabo un muestreo no probabilístico multietapas: se selecciona el universo espacial de la muestra (territorio a muestrear), y el muestreo de tipo “bola de nieve” donde se identifican los migrantes.

La población de interés estuvo constituida por personas que habían realizado procesos de migración interna inducida y que se encuentran residiendo en La Habana. La muestra estuvo integrada por 12 migrantes internos inducidos, residentes en La Habana, procedentes de las provincias Santiago de Cuba, Granma, Camagüey, Holguín y Guantánamo. La selección fue de carácter intencional, atendiendo a la pertinencia de los participantes para los objetivos de la investigación y a su condición de migrantes absolutos o de “toda la vidaˮ y migrantes recientes (5 años), disposición a participar en la investigación, asignación de tareas en territorios diferentes a los de su lugar de origen y ocupación.

La composición de la muestra permitió incluir experiencias procedentes de diferentes territorios de origen, y al mismo tiempo, observar diferencias asociadas con las posiciones ocupacionales y las condiciones de inserción de los participantes en el territorio receptor. La muestra estuvo integrada por migrantes vinculados fundamentalmente con funciones directivas y docentes, grupos que posteriormente fueron considerados para el análisis comparativo de las condiciones de vulnerabilidad.

La recogida de información se realizó mediante dos instrumentos: cuestionario (cuantitativo) y entrevista en profundidad (cualitativa), aplicados de manera concurrente y complementaria, en correspondencia con el diseño de triangulación concurrente adoptado en el estudio. El cuestionario permitió recoger información sociodemográfica y tendencias generales del grupo estudiado, mientras que las entrevistas en profundidad permitieron acceder a las narrativas y significados que los propios sujetos atribuyen a su experiencia migratoria. La información obtenida mediante ambos instrumentos fue posteriormente contrastada e integrada. , lo que permitió triangular los resultados y reconocer tanto regularidades como diferencias entre los casos analizados.

Resultados y Discusión

Migrantes inducidos. Estudio de casos

El análisis resultante de los instrumentos aplicados a 12 migrantes inducidos residentes en La Habana, revela una diferenciación entre este grupo, mostrando vulnerabilidades en unos más que en otros. Provenientes de las provincias Santiago de Cuba (n=7; 58%), Granma (n=2; 17%), Camagüey (n=1; 8%), Holguín (n=1; 8%) y Guantánamo (n=1; 8%). En la muestra predominan los hombres (n=8; 67%) frente a mujeres (n=4; 33%), con una composición por color de la piel mayoritariamente mulata (n=6; 50%), y en menor medida negro (n=3; 25%) y blanco (n=3; 25%), lo cual evidencia una subrepresentación de blancos que no coincide ni con la tendencia del país, ni de la provincia de destino (La Habana). Es un grupo con un alto nivel de escolaridad (n=12; 100% de la muestra es universitario), lo cual se visualiza en sus ocupaciones que van desde viceministras, directoras de centros y departamentos, así como docentes de nivel medio de la enseñanza. Es una migración relativamente reciente; el promedio de años viviendo en la capital es de 5 años.

Tabla 1. Datos sociodemográficos de la muestra

Categorías

Total de casos (%)

Provincia de procedencia

Santiago de Cuba

7 (58%)

Granma

2 (17%)

Camagüey

1 (8%)

Holguín

1 (8%)

Guantánamo

1 (8%)

Sexo

Hombres

8 (67%)

Mujeres

4 (33%)

Color de la piel

Mulato/a

6 (50%)

Negro/a

3 (25%)

Blanco/a

3 (25%)

Nivel de escolaridad

Universitario

12 (100%)

Fuente: Elaboración propia a partir de los resultados alcanzados con la aplicación de los instrumentos

La vulnerabilidad de este grupo se expresa de manera diferenciada en los mecanismos de asignación de recursos. En el caso del profesorado, el acceso a beneficios como alojamiento en residencia, alimentación, transporte hacia los centros escolares, artículos de aseo personal, y de forma eventual, avituallamiento; la condición legal en el territorio capitalino es asignada solo a algunos casos y bajo criterios estrictos, dicha regularización no garantiza autonomía en el territorio, ya que la permanencia en el lugar de alojamiento asignado constituye un requisito para la conservación del estatus migratorio: “si salimos de la residencia perdemos la posibilidad y tenemos que volver a Orienteˮ (Hombre, negro, Guantánamo, 6 años residiendo en la residencia Los Ocujes, Cerro). En contraste, al personal directivo se le asigna condición legal en el contexto receptor, medio de transporte, vivienda, acceso a la libreta de abastecimiento. La distribución de recursos en este subgrupo no solo responde a criterios administrativos, sino que se articula con la jerarquía institucional.

Otro eje de diferenciación entre los subgrupos de migrantes inducidos radica en la naturaleza de la decisión de migrar. Si bien los directivos responden a una lógica estricta de un encargo estatal (58%), el grupo de docentes (42%) presentan una dinámica heterogénea. En este último segmento, coexisten quienes responden formalmente a las convocatorias de cobertura del Ministerio de Educación (MINED) con aquellos que se apoyan en redes de capital social para gestionar la inclusión en el sistema: “Yo vengo por un compañero de trabajo que iba a probar (…) cuando vine no pasó una semana y (…) me asignaron una escuelaˮ (Masculino, blanco, Santiago de Cuba). También se identifican patrones de una migración secundaria o múltiple, protagonizados por profesionales con vivencia previa en residencias pedagógicas de La Habana, tras un retorno temporal a sus provincias, deciden reintegrarse a la docencia en la capital. En cualquiera de los casos, se demuestra que emigrar implica un proceso de consulta y consenso familiar, ubicando a la familia en un rol determinante dentro del proceso migratorio.

En cuanto a las características del traslado, el 75% se desplazó de forma individual mientras que el 25% lo hizo acompañado de entre uno a cuatro familiares. Esta diferencia en el acompañamiento para el traslado está estrechamente vinculada con aquellos migrantes inducidos a los que se les asignaron activos físicos como vivienda. No obstante, el proyecto migratorio mantiene su fuerte vocación de reunificación familiar en la medida que el 58% de los encuestados manifiesta la intención de trasladar a sus familiares allegados a La Habana, meta estimada en función de la obtención de condiciones habitacionales mínimas; por el contrario, el 42% de los inmigrantes inducidos no tienen ese propósito.

La estructura de ingresos de este grupo de migrantes responde a su alta calificación profesional. Con una concentración del 50% en la escala salarial de $6060 y $9510, seguido por un el 33% que recibe $4010 y $5810, un 8% que obtiene entre $3110 y $3870, y el mismo por ciento (8%) mayor a $9510. A pesar de recibir ingresos mayores, el 75% de los inmigrantes carece de ahorros monetarios frente a un 25% que tiene esta capacidad de autogestión de los ingresos. No obstante, predomina una percepción de ascenso económico ya que el 67% valora que sus ingresos son superiores a los de su lugar de origen, en comparación con un 25% que lo percibe igual y un 8% que percibe una degradación de su poder adquisitivo.

Esta fragmentación entre mejores ingresos y escasa capacidad de ahorro se agudiza en el ámbito alimentario, donde la mitad de los encuestados (50%) logran acceder a la canasta familiar normada mientras que la otra mitad sigue excluida de esta protección social. Esta exclusión responde a la condición de legalidad en el territorio capitalino, incluso a la convivencia en residencias pedagógicas donde reciben una alimentación como parte de los recursos destinados a este subgrupo.

Los resultados del grado de satisfacción de los migrantes inducidos evidencian una fragmentación del proceso migratorio: por un lado, se observa una proyección hacia la movilidad por redes, y por otro, la ausencia de respaldo institucional. Mientras el 75% reporta haber recibido un alto apoyo familiar para migrar, el 58% experimentó un bajo apoyo institucional. En términos de satisfacción laboral, el 50% manifiesta baja satisfacción con sus condiciones de trabajo, lo que evidencia segmentaciones laborales y condiciones de vulnerabilidad social sobre todo en los casos de docentes instalados en las residencias pedagógicas: “Debe haber un poco más de atención por parte de los directivos hacia los que estamos acáˮ (Hombre, mulato, Santiago de Cuba, 3 años viviendo en residencia Los Ocujes); “Que mejore el salario al profesionalˮ (Masculino, mulato, Santiago de Cuba, 4 meses viviendo en residencia Los Ocujes).

El 83% percibe oportunidades profesionales y laborales en La Habana, lo cual revela expectativas de movilidad social ascendente en contraste con la experiencia laboral vivida. Por último, la satisfacción con el entorno sociocultural se concentra en niveles medios (66.7%), lo que podría estar indicando una integración parcializada más que una plena inclusión, esto se confirma con el 83% de los inmigrantes inducidos que pretenden regresar a sus provincias: “Siempre albergo esa idea creo que no soy compatible con La Habana, siempre tengo esa idea de retornar, me gusta estar por allá, me gusta estar cerca de los míos, el ambiente natural, y La Habana es muy diferenteˮ (Hombre, mulato, granmense, especialista del MTSS).

Desde la perspectiva interseccional, se puede identificar cómo la jerarquía profesional, el color de la piel y el estatus legal condiciona la capacidad de respuesta de los migrantes inducidos estudiados. A pesar de que la totalidad de la muestra posee alto nivel de instrucción, los hallazgos revelan una profunda brecha de vulnerabilidad entre el personal directivo y docente; mientras los primeros reciben activos físicos como vivienda y estatus legal, los docentes enfrentan una indefensión institucional al habitar en residencias pedagógicas donde su estatus legal está sujeto a criterios administrativos y a la permanencia en dichos centros. Esta diferenciación se cruza con una marcada sobrerrepresentación de personas mulatas y negras lo que sugiere una racialización del fujo migratorio inducido que se inserta en una estructura de oportunidades fragmentada.

Los hallazgos de este estudio permiten afirmar que la migración interna inducida en Cuba, aunque se produce bajo mecanismos institucionales que otorgan garantías formales, no genera condiciones homogéneas de inserción. La diferenciación entre personal directivo y docente muestra que la vulnerabilidad social se articula con la jerarquía administrativa y con la capacidad diferencial de movilizar activos en el territorio receptor. Este resultado coincide con lo planteado por Ramos (2018, 2021) y Mora y Aja (2025) respecto a que la migración interna en el país no puede desligarse de las desigualdades sociales y territoriales. Asimismo, dialoga con Morejón (2007), quien ya había identificado características sociodemográficas diferenciales de los migrantes internos, y con Aja et al. (2012), al evidenciar que los desplazamientos son causa y consecuencia de desigualdades preexistentes.

Desde el enfoque AVEO, los resultados confirman la tesis de Kaztman (1999, 2000) y Filgueira (2001, 2002) según la cual la vulnerabilidad no depende solo de la carencia de recursos, sino del desfase entre los activos que los sujetos poseen y los requerimientos de la estructura de oportunidades. En el caso estudiado, el personal directivo accede a vivienda, transporte, condición legal y libreta de abastecimiento, lo que consolida su inserción; el profesorado, en cambio, recibe alojamiento en residencias pedagógicas y una legalidad condicionada a la permanencia en ellas. La residencia, que en principio opera como activo físico, se convierte en factor de vulnerabilidad cuando su pérdida implica perder el estatus migratorio. Esta paradoja se relaciona con lo señalado por Kaztman (2001, 2002) sobre el aislamiento social y las nuevas modalidades de crecimiento, y con Busso (2001) y Pizarro (2001) acerca del carácter multidimensional y relacional de la vulnerabilidad. Filgueira (2002) ya advertía que la movilización de activos de los hogares depende de las oportunidades disponibles; aquí, el personal docente no logra compensar con su alto capital humano las barreras administrativas que limitan su autonomía.

Las estrategias desarrolladas por los migrantes inducidos también resultan ilustrativas. Moser (1997) ha destacado que los hogares y sujetos despliegan respuestas de afrontamiento ante contextos adversos; en este estudio, los docentes recurren a redes de capital social para insertarse en el sistema educativo capitalino, pero tales estrategias no transforman las condiciones estructurales de vulnerabilidad. La intención de retorno del 83% de los casos puede interpretarse no solo como respuesta a las dificultades experimentadas, sino como una estrategia de mediano y largo plazo orientada a la reunificación familiar y a la reinserción en el territorio de origen. OIM (2006) ha subrayado que la migración de retorno requiere condiciones que garanticen una reinserción sostenible; sin embargo, Ramos (2022) y Ramos y Zabala (2026) han advertido que las políticas sociales cubanas aún no incorporan de manera sistemática la dimensión de retorno en la migración interna. Los hallazgos de este trabajo refuerzan esa advertencia y muestran que la ausencia de respaldo institucional —reportada por el 58% de los encuestados— profundiza la incertidumbre del proyecto migratorio.

Otro eje de discusión lo constituye la sobrerrepresentación de personas mulatas y negras en el flujo inducido analizado. Aunque la muestra es pequeña y no permite generalizaciones, el dato sugiere una racialización de esta modalidad migratoria que se articula con la estructura de oportunidades fragmentada del territorio receptor. Aja (2006) ha señalado que las migraciones expresan y reproducen desigualdades sociales; Petit (2003) describió a los migrantes como ciudadanos vulnerables y desprotegidos; CELADE (1997) y Rodríguez Vignoli (2014) reconocen que la migración refleja desigualdades estructurales y presenta dificultades metodológicas para su medición. En este marco, la intersección entre jerarquía ocupacional, color de la piel y estatus legal configura una matriz de vulnerabilidad que exige un enfoque interseccional, tal como proponen Ramos (2018) y Ramos y Zabala (2026).

Los resultados sobre satisfacción también merecen contrastarse. La baja satisfacción laboral del 50% y el bajo apoyo institucional del 58% contrastan con la percepción de mejores oportunidades profesionales en La Habana (83%). Esta brecha entre expectativas y experiencia vivida confirma lo planteado por Ramos (2018), quien propuso indicadores para el monitoreo y atención a la vulnerabilidad social de sujetos migrantes. El presente estudio sugiere que esos indicadores deben incorporar de manera explícita la condición legal, el acceso a vivienda y alimentación, y las condiciones de habitabilidad en residencias pedagógicas. Ramos (2021) ofrece una guía metodológica para el seguimiento y evaluación de procesos de desarrollo territorial con enfoque de equidad; los hallazgos aquí presentados evidencian que, sin acompañamiento institucional y sin transformación de los mecanismos administrativos, la movilidad inducida difícilmente se convierte en un proceso de inclusión plena. Pizarro (2001) y Busso (2001) insisten en que las políticas frente a la vulnerabilidad deben ser integrales y relacionales, lo que coincide con la necesidad de articular ordenamiento migratorio, mejoras en las residencias y planificación del retorno.

En síntesis, la migración inducida en Cuba reproduce desigualdades territoriales y ocupacionales que las garantías formales no alcanzan a compensar. Los hallazgos coinciden con Mora y Aja (2025) en la persistencia de desigualdades en la migración interna reciente; con Aja et al. (2012) y Morejón (2007) en la necesidad de atender las características diferenciales de los migrantes; y con Ramos (2018, 2021, 2022) y Ramos y Zabala (2026) en la urgencia de políticas sociales inclusivas que aborden la vulnerabilidad desde sus múltiples dimensiones. La discusión evidencia que una gestión efectiva de la migración inducida debe trascender el ordenamiento del flujo y garantizar activos, oportunidades y derechos, tanto en el territorio de destino como en el eventual retorno. Solo así la movilidad inducida podrá dejar de ser una fuente de nuevas desigualdades y convertirse en un proceso de inclusión plena, en línea con lo que OIM (2006) y CELADE (1997) han planteado sobre la necesidad de marcos institucionales adecuados para la migración.

Propuestas de acción política para una gestión efectiva de la migración inducida en Cuba

En el marco de la migración inducida, el Estado actúa como principal agente estructurador de la movilidad, asignando tareas y recursos que condicionan el éxito o la precariedad de la trayectoria migratoria. No obstante, los resultados presentados muestran cierta fragmentación jerárquica donde el estatus legal y el acceso a activos varían según el cargo ocupado, dejando al personal docente en una situación más inestable. Por tanto, se proponen algunas líneas de acción política para alcanzar una gestión efectiva de la migración inducida en el país, las mismas se nutren de entrevistas a expertos y gestores de políticas:

1. Diseño de una política para el ordenamiento de la migración interna.

2. Transformación de los mecanismos administrativos que condicionan la permanencia legal en el territorio receptor a la estancia en alojamientos estatales o residencias pedagógicas.

3. Fortalecimiento del acompañamiento y el clima institucional. Mejorar las condiciones de habitabilidad en residencias pedagógicas, y los canales de comunicación entre inmigrantes y directivos superiores para atender demandas de satisfacción laboral).

4. Planificación de políticas de retorno. Incorporar, en este tipo de programas, una gestión del retorno que asegure la inserción productiva de los migrantes en sus territorios de origen.

Conclusiones

La migración inducida en Cuba, a pesar de contar con respaldos institucionales para cumplir tareas estatales, genera una vulnerabilidad diferenciada que se articula con la jerarquía administrativa de los sujetos. Mientras el personal directivo accede a diversos activos físicos, el sector docente enfrenta condiciones de vulnerabilidad social. Esta fragmentación en la estructura de oportunidades demuestra que el alto capital humano (100% universitarios) no logra compensar por sí solo las barreras impuestas por mecanismos de asignación de recursos.

Por otro lado, los resultados revelan que el flujo de migrantes inducidos presenta una marcada sobrerrepresentación de personas mulatas y negras, y aunque perciben mayores oportunidades profesionales en La Habana, existe una alta intención de retorno. Por consiguiente, se hace necesario transformar la gestión de la migración inducida, garantizando no solo el movimiento poblacional hacia sectores estratégicos de desarrollo sino también el retorno y la inclusión de los migrantes inducidos en sus lugares de origen.

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Conflicto de interés: La autora declara no tener conflicto de intereses.

Declaración de contribución de los autores/as utilizando la Taxonomía CRediT:

La autora realizó en su totalidad la investigación, metodología y redacción de este artículo científico.

Declaración de originalidad del manuscrito: La autora confirma que este texto no ha sido publicado con anterioridad, ni ha sido enviado a otra revista para su publicación.